Comenzó a conocer el oficio de bicicletero cuando tenía 13 años. Hasta ese momento iba de casa en casa bombeando agua, hasta que un día, Francisco Alonso, propietario de una bicicletería denominada “El Pedal” ubicada en la Avenida San Martín entre 15 y 17 le ofreció trabajo. Cuenta que la escuela primaria la culminó de noche, porque de día trabajaba. Esta es la vida de Clemente Steier “El señor de la bicicleta”.
Tiene actualmente 77 años y hace 60 años que ejerce el oficio. Cuenta que su bicicletería lleva el nombre de “Clemar” por su nombre – Clemente- y el de su esposa – Margarita-, mientras regula un rueda descentrada, atiende a clientes que vienen a comprarle parches y los infaltables que llegan para inflar las ruedas.
Manifestó que después de hacer el servicio militar puso su propio negocio en calle 22 entre 17 y 15 “al lado del Restaurant “El Júpiter” y que hace 40 años se instaló definitivamente en calle 13 casi esquina 24. “En esa época éramos solamente tres bicicleteros –Bravo, Alonso y yo-, ahora hay cualquier cantidad”.
Clemente Steier nació en la localidad de González Moreno, pero desde muy chico sus padres se radicaron en General Pico. Cursó los estudios primarios en la Escuela N° 57 y no cursó estudios secundarios. Formó su familia con Margarita Airaudo, con quién dice “hace 53 años que estamos casados y luchándola juntos”.
Confiesa que “siempre le ha gustado este oficio” y recuerda que cuando era adolescente y algún auto chocaba o pisaba una bicicleta le pedía al patrón la rueda, para desarmarla y enderezarla. “Cuando el lunes se la llevaba no podía creer el trabajo que había hecho”.
Además de ejercer el oficio, también despuntó su pasión corriendo. “participé en muchas carreras de bicicleta y la primera que se hizo sobre asfalto y en ruta que unía, General Pico- Trebolares estuve presente”.
Finalmente vuelve a sentarse en una silla que está detrás del mostrador y frente a una rueda que hace girar una y otra vez, como la vida misma. Así entre rayos, frenos y parches, Clemente Steier, descarga su pasión en un oficio que lo tiene como uno de los referentes en esta ciudad y porque no en la provincia de La Pampa. ¡Don Clemente me infla la bicicleta!!