Pablo Bonardel, de 22 años atropelló con una moto de 150 cc a Juan Carlos Cortéz, un peatón que caminaba por calle 108 el pasado 19 de agosto. El hombre falleció a los días producto de los golpes recibidos. El joven motociclista no tenía carnet de conducir pues se le había labrado unas veintena de actas de infracción y en tres oportunidades se le había retenido la moto. En la oportunidad conducía un rodado propiedad de su hermano.
Algunos dicen que el volante puede ser una herramienta para circular o un arma. El caso de Bonardel confirma el dicho. Con 22 años sus antecedentes viales presagiaban un final luctuoso. No solo por la cantidad de actas de infracciones que tenía en su haber y las retenciones de motos, sino porque ya había protagonizado varios accidentes.
La semana pasada, fue indagado por el fiscal de la causa, Alejandro Gilardenghi. La moto en que circulaba Bonardel era propiedad de su hermano, quien la había comprado hacía poco tiempo y no había realizado todavía la transferencia.