El actual edificio es prestado y está declarado patrimonio histórico por lo que no se puede adaptar a las necesidades de chicos y chicas con problemas de movilidad. Además faltan profesionales y material didáctico adecuado a los alumnos. Asisten 73 alumnos de 4 a 18 años, no tienen profesores de música y plástica, hay una sola psicolpedagog y una kinesióloga. Cansados de hacer el reclamo al Ministerio de Educación, los padres hacen pública la queja.
Ángel Santarosa, presidente de la cooperadora de la escuela, relató que no tienen edificio propio sino prestado por el Municipio. “No tiene las condiciones mínimas de accesibilidad para los niños, desde lo que es una puerta, un baño, un banco, una rampa… todo tiene que estar adecuado. Y es una casa antigua y no se completan los requisitos para una matrícula de 73 alumnos”, explicó. Y agregó que existen solo dos baños para la totalidad del alumnado, que en la mayoría de los casos debe ser acompañado en esos menesteres. “los espacios deben ser adaptados, y no los tiene, aunque se haya adaptado una parte del baño, no llega a cumplimentar lo que necesitan los chicos”.
El edificio de la escuela está dentro del Plan Federal de Escuelas aprobada en el año 2009. “Los fondos están. –explicó – Argumentan que no hay terrenos para construirla, falta la decisión política del gobernador, que firme que se haga la escuela”.
Los padres también reclaman el nombramiento de más profesionales. “Para 73 chicos hay una solo psicopedagoga y una sola kinesióloga. Los profesionales médicos que necesitan nuestros hijos no están. No hay psicólogo. No hay lo básico que es una maestra de plástica y una de música. Solo tienen ese beneficio los que están integrados a las escuelas comunes”, afirmó Santarosa.
Por otra parte, el material didáctico es exiguo y gran parte de ello lo compra la cooperadora, según indicó el presidente de esa institución. “Del material que viene el 90 % no les sirve porque es estándar y nuestros hijos necesitan cosas mucho más específicas”, dijo.
La mayoría de los alumnos están integrados en escuelas comunes, pero hay un porcentaje importante que no pueden hacerlo por sus condiciones psicomotrices y la única educación que reciben es la de la escuela de Irregulares Motores.