Categorías
Social

“Los chicos vuelven a estar contenidos”, dijo la mamá de uno de los chicos de la ex fundación El Puente

El colapso de la fundación que desde hace más de 20 años trabajaba con personas con discapacidad trajo aparejado sospechas sobre manejos de dinero públicos pero fundamentalmente, la situación de 12 chicos que habían quedado a la deriva. El viernes pasado, APAU, otra entidad taller protegido, se hizo cargo de esos chicos y hoy está funcionando como cotidianamente en el edificio de calle 32 y 29.

Atrás quedaron disconformidades con la última comisión directiva, a quienes se acusó del faltante de herramientas y máquinas; y adelante queda la incertidumbre sobre que pasará, pero una gran esperanza de volver a crear cosas tan interesantes y valiosas como creó El Puente durante su trayectoria.

El hijo de Gladis Miranda de Quiroga hace entre 6 y 7 años que concurre a la Fundación El Puente, y vivió la debacle de esa institución dedicada a atender personas con discapacidad. “La cuestión empezó a cambiar cuando la señora Marta Miskof se separó del señor Aldo Vazacchi –relató Gladis- Hubo muchos problemas, los chicos estuvieron muy mal, la escuela continuó con el señor Aldo, y si bien no era lo mismo, no estuvimos desconformes en ningún momento porque los chicos fueron contenidos. Lamentablemente perdimos a esa persona por una grave enfermedad. Los chicos volvieron a quedar solos, se hizo cargo el señor Néstor Mana, a quien se le fue todo de las manos porque los chicos no hacían nada. Iban porque querían ir, si no lloraban y extrañaban a sus compañeros, pero la cosa no funcionaba. Lamentablemente después también faltó el señor Mana, quedaron a cargo sus hijos y han faltado muchas cosas, no se sabe qué pasó”.

Respecto a la responsabilidad de lo que pasó, Gladis dijo que “la comisión directiva que hay se lava las manos porque dicen que ellos no sabían, que no tenían contacto entonces el señor Omar López viajó a Santa Rosa, hizo trámites y junto a otros padres hemos luchado para que esto continúe, porque nuestros hijos lo necesitan. López consiguió que siguiera funcionando como taller protegido bajo APAU. La casa de la calle 32 es una casa del IPAV cedida por la Municipalidad y fue cedida por ahora para que funcione allí el taller protegido”.

Varias de las herramientas y máquinas usadas por los chicos en sus tareas diarias, hoy no están en la fundación. “Cuando el señor Aldo se separó, la señora Marta se llevó sus cosas, entonces los padres estaban reponiendo de a poquito lo que se necesitaba. Ahora que fallecieron los señores Valzacchi y Mana volvieron a faltar cosas, pero que eran de la fundación, como una máquina de agujerear, la de amasar, cajas de herramientas, varias cosas… cosas que los chicos las utilizaban. Ahora está todo en manos de la Justicia. –dijo Gladis- Los padres están realizando diferentes actividades para reponer lo faltante. Venden pasta frolas, escobillones, bolsa de polietileno y pizas, además de la emisión de una rifa”. Además, recibieron ayuda de la Municipalidad.

Hoy lunes, los 12 chicos de la ex Fundación El Puente trabajaron normalmente, mientras los de APAU continúan en el taller sito en circunvalación zona este. Por el momento, no se ha puesto personal nuevo y los chicos son atendidos por López, sus hijas y una asistente de APAU.

Los padres mantuvieron reuniones con la actual comisión de El Puente pero fueron infructuosas. “Nosotros ni sabíamos de la comisión, nunca la vimos. Tuvimos algunas reuniones pero fueron infructuosas. Los hijos de Mana se negaron a conversar con nosotros, incluso tuvimos que ir a la Justicia porque no nos querían entregar la llave de la fundación”, dijo la señora de Quiroga.

La situación a futuro es incierta, lo más importante es que los chicos vuelven a estar contenidos. El resto de las cuestiones pasarán por organismos de contralor como el Ministerio de Desarrollo Social de Nación y organismos provinciales, y por la Justicia ya que la cuestión económica está ya judicializada.