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Unas 960 salidas de las ambulancias durante el mes agosto

Según informó el responsable de SEM, Dr. Marcos Covella, las ambulancias hacen en promedio unas 600 salidas mensuales. Durante el mes de agosto, por ser una época invernal, esa cifra ascendió a unas 960 salidas. La mayoría fue por cuestiones banales, incluyendo los llamados desde instituciones escolares. De las emergencias reales, el 80 % corresponde a accidentes de tránsito.

“En promedio aproximadamente son unas 600 mensuales, depende de la época del año, puede ir de una 400 a unas 900 como hicimos el mes anterior. –informó Los meses invernales son las de mayor demanda, por las enfermedades que tiene que ver con el frío y con las patologías de la tercera edad. Hay horas en que estamos casi desbordados con las dos ambulancias y otros en que el servicio no se mueve”.

Los días y horas más solicitados son sábados y domingos a la madrugada, y días de semana en el horario en que la gente va al trabajo y los chicos a la escuela, sobre todo a la mañana.

Respecto al uso que la comunidad le da al SEM, el médico explicó que “en todos los servicios de emergencias del mundo se calcula que un 30 % o menos termina siendo realmente de emergencias. Y nosotros probablemente tengamos menos de ese porcentaje. Algunas veces sabemos de movida que son cuestiones muy banales, y otras parecen críticas y resultan no serlas”.

Entre esas salidas banales, se encuentran casi siempre las que hacen a las escuelas. “Por mes vamos entre 120 y 150 veces a las escuelas. –relató Covella- Las escuelas tienen la orden estricta desde el Ministerio que ante cualquier cosa que le pasa al chico, nos tienen que llamar. Hablamos con las autoridades de Salud y de Educación y les planteamos que es malgastar un recurso, pero la orden es esa y hay que cumplirla”.

Y seguramente no está de más asistir a las escuelas, pero respecto a la comunidad, la situación es cuestionable. “Tratamos de insistir en que se use este recurso realmente cuando es una emergencia, porque por un lado tiene un gasto importante; pero aún suponiendo que tenemos todos los recursos del mundo y los podemos malgastar, se está usando el tiempo de un recurso que en ese momento no está disponible para una emergencia real”, indicó.

Y puso como ejemplo que “muchas veces la gente nos plantea que no son médicos y no tienen por qué saber cuándo es una urgencia y cuándo no, por eso las telefonistas, que están capacitadas para este trabajo, hacen varias preguntas cuando llaman. Porque este es un servicio de ambulancia y no de remis. Nos ha llamado gente diciendo que tiene tal problema de salud, entonces se le informa que puede ir al Centro de Salud del barrio o al hospital. Responden que no tienen dinero para pagar el remis, y ahí está una situación”.

Claro que no siempre la cuestión es tan fácil de resolver. “Mas allá de que tenemos protocolos de actuación, esta la moral de por medio, por ejemplo en el caso de las embarazadas en fecha que no tienen en qué ir al hospital y no tienen dinero para pagar el remis. Y si en el transcurso del traslado, y nos ha pasado, una persona hace un paro cardiorrespiratorio, ¿qué hacemos? ¿La dejamos a la embarazada donde está la ambulancia para ir a salvar la vida de la otra persona?”, se preguntan en el servicio.

Si bien cuenta con dos ambulancias, son numerosas las veces que se ha visto desbordado. Además, el crecimiento urbanístico de la ciudad, les impide llegar a los puntos más extremos en menos de 10 ó 15 minutos.