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Soledad en la Adolescencia

Por Centro NAIM
El niño intenta expresar de forma clara sus alegrías, desconciertos y carencias. A diferencia del niño, el adolecente percibe que ciertas cosas de él mismo no pueden decirse con tanta sencillez.

Entre los sentimientos que aparecen con significados diferentes en la adolescencia, el de la soledad es uno de ellos ¿y que hacer para escapar de la soledad? Una de las maneras es pertenecer a un grupo, ser aceptado por otros.

La música que escuchan los jóvenes puede ser una de las maneras que tenemos los adultos de comprender sus sentimientos y poder así entrar en “su mundo” y acercarnos a ellos.

Este “tema” relata la desesperanza y soledad de un joven que en la esquina del barrio se enfrenta a la muerte y se une al mal (el diablo) donde sus vínculos con ellos son una botella y una rama (alusión a la marihuana). Además, alude a la habitual costumbre de los jóvenes de juntarse a beber cerveza o vino en un grupo en la vereda o “la esquina”.

 

Letra de Balada Del Diablo Y La Muerte :

Estaba el diablo mal parado en la esquina de mi barrio

ahi donde dobla el viento y se cruzan los atajos.

Al lado de él estaba la muerte,

con una botella en la mano me miraban de reojo

y se reían por lo bajo.

Y yo que esperaba no sé a quién,

al otro lado de la calle del otoño

una noche de bufanda que me encontró desvelado,

entre dientes oí a la muerte que decía así:

 

Cuántas veces se habrá escapado,

como laucha por tirante

y esta noche que no cuesta nada, ni siquiera fatigarme,

podemos llevarnos un cordero, con solo cruzar la calle.

Yo me escondí tras la niebla y miré al infinito,

a ver si llegaba ese que nunca iba a venir.

 

Estaba el diablo mal parado en la esquina de mi barrio,

al lado de él estaba la muerte,

con una botella en la mano.

 

Y temblando como una hoja,

me crucé para encararlos,

y les dije, me parece que esta vez

me dejaron bien plantado.

Les pedí fuego y del bolsillo

saqué una rama pa’convidarlos

y bajo un árbol del otoño

nos quedamos chamuyando,

me contaron de sus vidas,

sus triunfos y sus fracasos,

de que el mundo andaba loco

y hasta el cielo fué comprado

y más miedo que ellos dos,

me daba el propio ser humano.

Y yo ya no esperaba a nadie,

y entre las risas del aquelarre

el diablo y la muerte se me fueron amigando,

ahí donde dobla el viento y se cruzan los atajos,

ahí donde brinda la vida en la esquina de mi barrio

Glosario: Un aquelarre (del euskera akelarre, «aker» macho cabrío; «larre» = campo) es el lugar donde las brujas sus reuniones y sus rituales. Aunque la palabra viene del euskera se ha asimilado en castellano y por extensión se refiere a cualquier reunión de brujas y brujos.