Marcelo “Colo” Peralta es parte de la mutual que nació hace más de 20 años para contener a jóvenes en situación de vulnerabilidad, sin embargo denunció que no hay actividad alguna con adolescentes, que cuatro de los integrantes de la Comisión Directiva son familiares directos, que el presidente no aparece en la sede desde marzo y que elementos que fueron donados a la mutual están en poder de la familia que acapara la mayor cantidad de cargos de la comisión directiva. Indicó, además, que le pidieron que se vaya del lugar por pedir explicaciones.
La Mutual cuenta con aproximadamente una hectárea de tierra en calle 14 pasando la ruta Nº 1. Allí se construyó una panadería, túneles para horticultura, un SUM, un tanque y la bomba de agua y otras dependencias. Por allí pasaron un sinnúmero de jóvenes en situación de vulnerabilidad o judicializados. Aprendieron a trabajar la huerta, terminaron la escuela (durante años hubo una maestra contratada por el Ministerio de Educación de La Pampa para enseñar), jugaron al fútbol, hicieron deportes, hicieron panificación. Sin embargo, según indicó Peralta, hoy sólo él trabaja en el lugar, los socios no aparecen y la última actividad que se realizó es una reunión sobre cooperativismo y mutualismo hace un par de meses.
“De la institución, trabajando en la huerta estoy yo solo. Chicos no hay. Hoy por hoy no hay nadie. Desde que estoy no se ha realizado nada relevante, aunque sí se realizan las asambleas anuales. En estos dos años he visto pasar mucha gente que se ha tenido que ir por diferencias con la comisión, yo quedé porque vivo ahí”, dijo Peralta, quien ocupa con su familia una pequeña vivienda construida en el predio de la mutual.
Actualmente, la única actividad comunitaria que se realizaría en el lugar, sería a través de un convenio con la Escuela Especial Nº 1 por el cual se cede un espacio para que los alumnos desarrollen la floricultura.
Según informó el joven denunciante, el presidente de Tierra Nueva es Mario Acchinelli, la tesorera Lucrecia de De Marco, la secretaria su hija Soledad De Marco y en la Junta Fiscalizadora está Oscar “Tato” De Marco, esposo de la tesorera. “El presidente desde marzo no ha ido más, en estos meses ha ido una vez para entregarme la nota en que me piden que me vaya, sin darme ninguna causa”, comentó, además de opinar que la comisión directiva no tendría que estar compuesta prácticamente por los integrantes de una familia.
Indicó que se acercan las elecciones dentro de la mutual. “No sé si es por eso que empezaron a correr a las dos o tres personas que estaban colaborando. El último que queda soy yo, y ya me mandaron una carta documento pidiéndome que me retirara.”
Sobre su condición de socio, afirmó que lo es, pero no tiene documentación al respecto porque “siempre en las reuniones de directiva siempre se reclamó tener un carné, una credencial o los recibos de pago de socios y nunca accedieron a eso. Siempre pusieron excusas, que más adelante…. Supuestamente hay 77 socios y 10 activos, pero yo no sé donde están porque en los dos años que estoy, nunca los he visto”. También indicó que la documentación llega a la vivienda particular de la familia De Marco, lindante a Tierra Nueva.
En otro orden de cosas, indicó que hasta el año pasado vivía en la Mutual un chico con discapacidad llamado Hugo. “Desde la Dirección de Discapacidad activaron a investigar el caso del chico éste y le dieron una solución. El pibe vivía en una pieza, prácticamente abandonado y en un momento vinieron una asistente social y una psicóloga y cuando vieron en la precariedad que vivía el chico en la institución empezaron a mover cielo y tierra para que viva en otro lugar y tenga otra calidad de vida. La pensión por discapacidad la cobraba Lucrecia De Marco. Y después esta señora tomó represalias en contra nuestra (de él y de otro chico que trabajaba allí y se fue a principios de año por problemas con ella) porque decía que nosotros la habíamos denunciado y yo realmente ni enterado estaba, es más pensaba: ‘mirá qué buena gente que le da un lugar al pibe para que esté, y la asistente social me mostró un papel por el cual cobraba la pensión y lo tenía a cargo. Es más, esta gente de Santa Rosa se fue muy enojada. El chico estaba librado a su suerte, pero había que tener atención con él, si comía, si se bañaba…. Pero nadie lo atendía”.
Peralta indicó que llegó a Tierra Nueva en octubre de 2009. “Siempre tuve proyectos para realizar pero nunca se brindó lo mínimo para realizarlo. Tengo un compromiso con el lugar, quiero que se abra a la comunidad, que lo pueda disfrutar, hay un montón de cosas que en lugar de ser utilizadas para beneficio de la comunidad, son utilizadas para beneficio de unos pocos. Y eso no me parece correcto. Por eso salgo a los medios, lo único que estoy buscando es que haga justicia.”
Además de las cuestiones aparentemente irregulares que narró el joven, relató también supuestas irregularidades sobre el fin último de algunas donaciones. “En la mutual no hay nada, está completamente vacía, está solamente lo estructural. Se había donado desde un caballo con un carro, hasta durmientes y un vagón de trenes, hay lista de miles de herramientas que se han comprado o donado, y no hay nada”, indicó. Justamente en el predio lindante de la familia De Marco hay un imponente vagón de madera de ferrocarril convertido en vivienda de una de las hijas.
Sobre las acciones administrativas que llevó a cabo para resolver la supuesta situación irregular, indicó que envió cartas a INAES y a la Subsecretaría de Cooperativas y Mutuales pero hasta ahora no ha tenido respuesta. Indicó que a tres meses de morar en el predio de la mutual comenzó a ver irregularidades y pedir explicaciones, y por eso lo persiguieron
“Muchos amigos que han estado en la institución vieron estas irregularidades y por eso se han retirado, yo si me tengo que ir, me iré, pero prefiero que mis hijas digan que su padre se fue por tratar de buscar justicia y no por haberse robado algo o defraudó a la gente”, concluyó.