Un joven de 18 años denunció junto a su padre que había sufrido un asalto el martes pasado en horas de la tardecita en calle 13 entre Avenida San Martín y 16. Sin embargo, le joven terminó con una causa judicial en su contra por falsa denuncia.
El muchacho, perteneciente a una familia sin complicaciones económicas, temió el reto de sus mayores porque había perdido mil seiscientos pesos. Su idea fue simular un asalto a mano armada. Junto a su padre, radicó la denuncia en Comisaría Primera. La policía instrumentó todos sus recursos para hallar a los malhechores.
Sin embargo, los testimonios de la gente que se hallaba en la zona y las propias inconsistencias del joven, llamaron la atención a los agentes del orden. Al día siguiente, tras un nuevo interrogatorio, el muchacho confesó que el ilícito no había existido y que quiso cubrir con la mentira la pérdida del dinero. Ahora, enfrenta una causa judicial por falso testimonio.