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Francisco Tineo: “Para que la sociedad lo sepa y defienda la vida en Democracia”

El actual concejal piquense, declaró en el día de hoy en la sub-zona 14. Un mes antes hablo con InfoPico.com y dijo: “Estuve 40 días preso y fue torturado. Nos acusaban de prender fuego el aeródromo y de matar al sereno. Esa fue una idea de los militares junto con algunos oficiales de la policía de La Pampa que después confesaron que había sido ideas de ellos».

“Lo que se trata de poner es un poco de justicia sobre este tema para que no quede impune. Lo que uno se pregunta y tiene en claro es que más allá del juicio que se realiza para que la sociedad sepa y que nunca más vuelva a ocurrir es que es que con esto tampoco se recupera la vida de los que mataron, los que desaparecieron, los que torturaron, los que sufrieron y aquellos que se fueron del país”.

“Todos los días teníamos muertos, sangre, huelgas y marchas. Todo eso era un caldo de cultivo y uno desde la universidad luchaba por una igualdad de condiciones, una universidad libre a la que todos pudieran tener acceso. Los ideales que uno puede llegar a tener a los 20 años”.

“Mucha gente se pudo ir y la que se quedó la metieron presa. Los movimientos estudiantiles fueron todos intervenidos. Al que agarraban en la universidad se lo llevaban”.

“La Universidad Tecnológica Nacional, la creó Perón en el año ’50. Esta le permitió a la gente trabajar y estudiar por que el cursado se hacía de noche desde las 19 hasta la 1 de la mañana. Nosotros dependíamos de la Universidad de Bahía Blanca”.

“En el año ’75, Ivanisech un peronista de derecha, de la vieja guardia, interviene la Universidad Tecnológica que en ese momento tenía más de 22 regionales. Y en la tecnológica pone como rector-interventor a un militar en actividad de la Armada de nombre Tomás Percichini, nosotros sabíamos que algo se venía, porque en todas las facultades los rectores eran personas ligadas al poder militar. Esto ocurrió el 22 de octubre del ‘75”.

«“El 25 de marzo salgo a trabajar como todos los días. Me detienen a la salida de Pico, ya que iba con una camioneta de la empresa a controlar las líneas de electricidad que unían General Pico con Intendente Alvear. A partir de ese momento los militares ya estaban en cada salida de la ciudad controlando las entradas y salidas de la gente. A mí me detienen y me llevan a la comisaría a las tres de la tarde. Allí espero hasta las dos de la mañana hasta que llegó el Teniente Coronel Cobuta a cargo del destacamento de Pico”,

“Después de hablarme durante una hora mes mandan a mi casa. Esto ocurrió el día 25 de marzo. Un día después, el 26, a la una de la mañana, mandaron los tanques, sirenas, rodearon la manzana e ingresaron a mi casa y me detuvieron. Por suerte no ingresaron tiraron, porque la modalidad que había en otros lugares como Buenos Aires, era entrar a los tiros”.

“Al otro día me llevaron a Santa Rosa. Habilitaron pabellones de presos políticas en la unidad penal que está ubicada sobre la ruta 5. Había un pabellón completo de presos políticas. Yo llego el 27 de marzo en un carro de asalto. Cuando llego ya había alrededor de 250 personas de Pico”

“Estuve preso aproximadamente de abril a los primeros días de agosto. El primer mes fue de interrogatorio. Ellos pensaban que en Pico había organizaciones armada y no había nada”

“Acá el que manejaba todos los operativos del ejército era Baraldini. Este señor está vivo, todo el mundo sabe dónde está y nadie lo trajo para juzgarlo”

“Los interrogatorios eran siempre de noche, nunca los hacían de día. Antes de sacarte, te revisaba el servicio médico del penal para ver que estabas bien, porque después de traían hecho percha”

“Te llevaban esposado y con los ojos vendados, no sabías adonde ibas. Llegabas a las nueve de la noche y cuando te iban a interrogar no te daban de comer. Vos no sabías dónde estabas. Era difícil medir el tiempo. En ese período te ponían en un lugar (con el tiempo me enteré que era la seccional Primera de Santa Rosa), y te tenían un rato largo”.

“Si el interrogatorio era fuerte te sacaban al campo y hacían simulacros de fusilamiento A mi no me lo hicieron pero si a varios compañeros”

“Antes de los interrogatorios te dejaban sentado un rato largo con las piernas abiertas y te mojaban permanentemente. Después como a la una de la mañana te subían a un piso de arriba. Ahí sí, desde que entrabas hasta que salías te pegaban; te tiraban de los pelos, te ponían la cabeza abajo del agua y seguían golpeándote. Hasta la madrugada”.

“Si te pegaban mucho los interrogatorios eran espaciados, día por medio o cada dos días. Por lo menos así fue conmigo. A mí me llevaron como seis o siete veces.”

“A mí no me hicieron la tortura de picanas. A mí me hicieron el submarino – sumergirte por un largo rato abajo del agua- y el “loco” – te ponían la pistola en la cabeza, decían que dejaban un bala y gatillaban permanentemente-. Hubo mucha tortura psicológica. Por ahí te dejaban un rato y abrían la puerta para que escucharas los gritos de otras personas que estaban torturando con la picana”