El hecho se habría producido en horas de la mañana, pasadas las 10:30 en la Escuela N° 259, ubicada en calle 33 entre 34 y 36 frente al Barrio Ranqueles. La policía recibió un llamado por parte de la institución. Un alumno de sexto grado si bien forcejeó con la coordinadora, Marta Suárez, no habría alcanzado a golpearla de acuerdo a su testimonio. Integrantes de la comunidad educativa dieron un relato diferente.
Al parecer el día viernes el niño que cursa sexto grado habría amenazado e intentado golpear a la docente de grado y a la directora de la institución. Por tal motivo estas convocaron a la coordinadora educativa del área la cual se hizo presente el día viernes, lunes y hoy por la mañana, para mediar en la situación.
Para esto la docente del grado, al ser amenazada el día viernes, ya habría realizado una exposición en comisaría cuarta. En la mañana de hoy cuando nuevamente se hizo presente la coordinadora, este alumno de sexto grado generó un hecho de violencia intentando agredir a Marta Suárez, pero no habría logrado su objetivo, cuando algunas voces de la misma institución, habrían indicado todo lo contrario y que la coordinadora habría sufrido en carne propia la violencia escolar que se viene manifestando en los últimos tiempos.
Al llegar efectivos policiales de comisaría segunda, la directora del establecimiento le habría manifestado que adentro de la institución no había pasado nada.
Marta Suárez le relató a infopico.com y al periodista Christian Caluori, que “hoy a la mañana estaba citada la mamá y el niño. Estaba charlando con ambos y la asistente social hasta las 9,15. En un momento salgo a buscar unas carpetas, el niño se me escapa de las manos, y sale para el aula. La mamá también lo va a buscar pero tampoco puede con el chico. Cuando el niño viene, que venía desorbitado, me planto frente a él. ¿Que dice la gente? Le pegó a la coordinadora. Pero no fue así. Era la forma de aplacarlo un poco, le agarro las dos manitas y siente la impotencia de no poder hacer ninguna otra cosa, entonces cuenta con la cuestión verbal… vos no me vas a decir que es lo que tengo que hacer, que pin, que pan… intentando sacar las manos. Es un niño que estaba como loco. Lo que hace es lo propio que hace un chico cuando se sintió acorralado de tanto mensaje que le estamos dando: que le vamos a ayudar, lo vamos a acompañar, querés quedarte conmigo, traer las cosas que vamos a trabajar.”
Indicó que después de la situación, la mamá lo llevó a la casa y regresó a seguir charlando con ella. “Por unos días vamos a trabajar con el chico, con la maestra comunitaria que tenemos”, concluyó.