Una joven que quedó a cargo de una vivienda ubicada en calle 37 Nº 373 ingresó ayer pasadas las 19:30 horas y se encontró con un amigo de lo ajeno en el interior, según se denunció en el día de hoy. Los delincuentes se alzaron con una notebook y un televisor LCD.
El hombre se tapó la cara y salió caminando por la puerta de adelante como si fuera el dueño de casa y con las manos vacías. Tras salir del asombro, la mujer constató que faltaba una notebook y un televisor de LCD, por lo que caben dos posibilidades: que minutos antes un cómplice se hubiera llevado los elementos o bien que el ladrón hiciera dos viajes hacia su objetivo delictivo.
Según constató la policía, el o los delincuentes rompieron una reja del techo e ingresaron por un ventiluz. La propietaria vive en parte en una casa de campo y parte en la ciudad, por lo que la vivienda urbana queda siempre a cargo de personas de confianza.
Fue una de ellas la que se llevó el gran susto en la tarde de ayer. Según un vecino, relató que el ladrón salió caminando por la calle 37 hacia la calle 8, sin apuro ni miedo.