Se convocan mediante las redes sociales de internet (como mensaje privado y no en el muro) o mensaje de texto. La entrada se compra en forma anticipada y no se permite ingresar a nadie que no la tenga. Hay “canilla libre” de bebidas alcohólicas toda la noche. La entrada no es demasiado accesible. En algunos casos, como algunas que se realizaron este sábado la entrada tuvo un costo que fue de 50 a 60 pesos. En la mayoría no existe control y tampoco adultos.

No hay controles. Si “caen” la policía o los inspectores municipales, el DJ pone el “Feliz Cumpleaños” y todos se ponen a cantarlo sin cumpleañero alguno, pues saben que es la forma de convencer a quienes controlan que se trata de una fiesta entre amigos. Pululan en la ciudad: clubes, casas quintas, salones sociales, hasta el quincho de la Comisaría Tercera fueron alquilados para estas fiestas “privadas”.
Surgieron en un momento en que no había local nocturno alguno para adolescentes y jóvenes de clase media, y se mantuvieron en el tiempo. Suelen ser denunciados por los propietarios de los boliches bailables o pubs, como ocurrió el sábado pasado en horas de la tarde. Y casi siempre, ante una denuncia, “alguien” avisa y se corre la “info” de la suspensión de la fiesta.
No fue así en el salón de la Comisaría Tercera, porque los inspectores municipales “cayeron” a las 3 hs de la madrugada del sábado. Solo ingresa quien tiene la entrada anticipada, y solo se vende a quienes fueron invitados.
La fiesta en la Comisaría Tercera fue tan “privada” que ni siquiera se dejó ingresar a, Martín Pepa, el joven más popular de la ciudad (gracias a su participación en el programa televisivo “Gran Hermano”), porque no había comprado la entrada antes.
En algunos casos, hubo consigna policial, muchas veces vestida de civil, por si se arma algún desmán. En la mayoría, nadie controla ni hay adultos en el lugar. A pesar de todo ello, rara vez en esas fiestas hay problemas de violencia entre jóvenes o roturas en el lugar. Ellos se organizan a su manera, lejos del ojo vigilante del adulto y resuelven sus problemas, también a su manera.