Lejos quedaron en el tiempo las épocas en que jóvenes salían a pintar paredones, pegar carteles, construir pasacalles caseros, y hasta pelear territorio a territorio con las otras fuerzas políticas. Lejos quedaron las unidades básicas llenas de militantes, con su mística, sus debates, sus reuniones, sus símbolos. La política de hoy está traspasada más por las encuestas, la capacidad del político de manejarse en los medios de comunicación y al marketing.
El sábado, el microcentro se encontró con varias actividades. Pero la que más llamó la atención fue el grupo de chicas “muy monas”, con calzas negras ajustadas y camiseta de la selección argentina. Podría ser la promoción de algún pack de telefonía móvil, o de internet, o del producto que acostumbra utilizar esta estrategia de venta.
Pero no, lo que las chicas entregaban era la publicidad de la Lista “A” Consenso Peronoista Nº 23 del Partido Justicialista que proponía como diputado nacional a Raúl Aragonés. ¿Cuál fue la jugada, a pocas horas de que el Congreso Justicialista proclamara su adhesión a la boleta del Partido Humanista que lleva a las candidatas a diputadas nacionales ultrakichneristas María Luz Alonso y Silvia Bersanelli?