En algunas dependencias la adhesión a la medida de fuerza fue total, en otras mayor que en el último paro mientras que en algunas menor. Aún así y con las dificultades que entraña definir el porcentaje, se puede afirmar que fue alto.
En el Registro Civil paró el 80 % de los empleados, en Salud Pública, según fuentes sindicalistas, el 100 %; en la Justicia se podría aventurar entre un 75% y 80 %, mientras que en el ISS no trabajó la totalidad de las empleadas.
Fue notoria la falta de gente haciendo trámites o buscando el servicio de salud o justicia en las dependencias estatales.
