Un vecino de la ciudad, que se ha comprometido durante años a la educación no formal de los niños a través de una institución que los instruye en diversos valores de buen comportamiento, un día me dijo: “Vamos a llenar la ciudad de Reductores de Velocidad por culpa de unos cuantos Burros”, y luego de seguir charlando del tema quedo la frase, “en realidad estos son Lomos para Burros”
Debemos decir que General Pico tiene más de cuarenta cruces con reductores de velocidad en puntos donde han ocurrido hechos de tránsito con características graves y en algunos casos lamentablemente fatales.
Uno de los problemas que más consecuencias ocasiona en la circulación vial, es el exceso de velocidad. Y una de las medidas coercitivas y efectivas, porque es imposible eludirlas en el lugar, es el lomo de burro.
Es constante el pedido de instalación de estos elementos por parte de vecinos de la ciudad, y un fenómeno de los últimos años es que apenas se asfalta un tramo de algún barrio, los vecinos de esa zona están solicitándolos ante el concejo Deliberante local.
Pero tampoco es justo que los demás usuarios del sistema vial tengamos que soportar este tipo de instalaciones por culpa de los “Burros” que no se adaptan a un sistema ordenado de tránsito.
Este tipo de dispositivos de regulación de velocidad se utilizan en diferentes ciudades, han constituido el medio más económico para este fin por su bajo costo de mantenimiento, comparado con un sistema semaforizado. Pero se debe decir que en la Ciudad de General Pico si se siguen construyendo estos elementos no quedarán calles que no tengan en su trazado uno de ellos.
Para tratar de controlar esta situación es que se ha implementado el Uso del Radar en nuestra ciudad, que tendrá un capítulo aparte la próxima semana.
Dijo Napoleón: “Vístanme despacio que estoy apurado”, Y una vez escuché: “más vale perder un minuto en la vida, que la vida en un minuto”