Desde las 4 de la madrugada no tienen energía eléctrica, en los edificios de altura se acabó el agua de los tanques y no hay como subirla, la mayoría de la ciudad no tiene el servicio de teléfono fijo, una sola estación de servicio está proveyendo de combustible, prácticamente el comercio entero permanece cerrados, casi no hay vehículos en la calle y el lago Nahuel Huapi perdió su azul turquesa que lo caracteriza por el lodo, mezcla de ceniza, tierra y arenilla, que llega de la ciudad. Es el escenario que pintó Víctor Giacobbe, un piquense radicado allí desde hace años.
“Es raro, no hay casi vehículos en las calles, hay una capa de lodo, mezcla de ceniza, tierra y arenilla, sopla viento frío y todo esto va a parar al lago, que se ha tornado de un color verde musgo con líneas dirección al norte, las líneas de teléfono fijo están cortadas en la mayor parte de la ciudad, la luz se cortó a las 4 de la mañana, excepto en la costanera, y no sabemos hasta cuándo se va a mantener esta situación. –relató Víctor Giacobbe- Una sola estación de servicio está vendiendo combustible, que es la única que tiene grupo electrógeno para seguir funcionando.”
Relató que los edificios de altura tienen agua en los tanques gracias al bombeo pero al no contar con electricidad, el líquido vital se ha acabado y no se puede reabastecer.
Desde Defensa Civil se recomienda a la población quedarse en la casa y no abrir los comercios, por lo que la ciudad parece por momentos una “ciudad fantasma”. “Solo los supermercados que cuentan con grupo electrógeno propio están abiertos”, dijo el piquense radicado en Bariloche.
Desde anoche llueve o llovizna por momentos, lo que transformó la ceniza en barro que fluye hacia el lago Nahuel Huapi y le quitó la bellísima transparencia que tiene sus aguas.
Los celulares e internet siguen funcionando normalmente, claro que supeditado a la necesidad de energía eléctrica que hoy no hay.
Más allá del panorama desolador, la circulación vehicular por rutas está habilitada entre las 9 y las 19 horas, aunque las informaciones desde Defensa Civil van cambiando momento a momento. Obviamente los vuelos aéreos están suspendidos desde el primer momento en que el volcán chileno entró en erupción.
Una de las situaciones que más molestó a Víctor Giacobbe ante la erupción del volcán Puyehue es la especia de paranoia que le agarró a mucha gente que se volcó en forma desesperada a comprar agua y alimentos en los supermercados.
Si bien se desconoce hasta el momento que daño puede provocar la ceniza en la increíble flora y fauna de la zona, se sabe que las cenizas caídas no son abrasivas. Sin embargo, en algunas partes cayeron hasta 15 cm de ceniza cubriendo todo.
Nadie puede predecir cuándo el volcán dejará su actividad. “Un día, un mes, un año… no se sabe cuando va a terminar. Pero la gente de Bariloche está acostumbrada a lidiar con cuestiones como ésta”, concluyó Víctor Giacobbe. Por último y de acuerdo a la información recibido a media tarde se habría restituído la energía eléctrica y la telefonía fija en la ciudad.
Foto: LaRazon