El encargado del Departamento de Tránsito de la Municipalidad fue demorado junto a sus hijos de 16 y 17 años y un amigo de ellos, por provocar lesiones graves a Roberto Figueroa y leves a Kevin Figueroa a la salida de un boliche local. Si bien el hecho ocurrió a las 6 de la madrugada del sábado, la policía recién demoró a los agresores cuando el fiscal interviniente Héctor Aberásturi lo dispuso en las últimas horas de la tarde.
Según indicó el comisario de Quemú Quemú Cristian Dupuy, el enfrentamiento entre las dos familias es de vieja data y explotó el sábado a la madrugada cuando los jóvenes Figueroa y Perrone comenzaron a agredirse.
Estos últimos convocaron a su padre, el funcionario municipal que en lugar de calmar los ánimos, los atizó, según indicaron testigos de los hechos. Como resultado, Roberto Figueroa perdió piezas dentarias, su hermano Kevin tiene numerosas contusiones y una sutura en el cuero cabelludo, mientras los Perrone prácticamente no registras lesiones o son de carácter leve. Uno de los hermanos Figueroa quedó tirado inconsciente en la calle, y los exaltados agresores seguían golpeándolo.
La policía que arribó al lugar, convocada por los testigos, debió someter a un Perrone totalmente exaltado. Y fue la misma policía quien cargó con los heridos y los llevó al hospital local, tras la tardanza de la ambulancia. Extrañamente, no demoró a los agresores hasta tanto se lo ordenara el fiscal de turno.