En conferencia de prensa los dirigentes agrarios presentaron un documento basado en los siguientes ejes: el desarrollo territorial rural, el uso y tenencia de la tierra, los recursos naturales y ambiente, la producción ganadera bovina, ovina, caprina y porcina, la producción agrícola, la agricultura familiar, el financiamiento de la producción y el arraigo juvenil. La propuesta será acercada a todos los partidos y candidatos municipales y provinciales.

“Estamos cerca de las elecciones y presentamos este documento para quienes lo quieran ver y dialogar sobre el mismo, y que lo tengan en cuenta en la plataforma de sus partidos”, explicó Ariel Toselli, presidente del Consejo de Delegados.
Sostuvo que el chacarero no podrá resistir cuatro años más si no cambia la política agropecuaria nacional porque “la falta de políticas de promoción produce un gran desarraigo del chacarero que deja su campo y los pequeños pueblos, alquila la tierra y se traslada a las grandes ciudades”.
Arremetió contra la concentración “leonina” de la producción en los pooles de siembra que “ni siquiera compran un alfiler en los pueblos”. Como ejemplo dijeron que según el último censo La Pampa creció menos de la mitad de lo que aumentó poblacionalmente el país.
Respecto al financiamiento del sector productivo pidió que el Banco de La Pampa vuelva a ser un banco al servicio de la producción y fue más allá al solicitar “que el sector agropecuario tenga presencia en el directorio del banco”.
En referencia a la agricultura familiar, los federados exigieron políticas preferenciales para el sector, una reforma agraria integral, partidas presupuestarias de mayor monto y la profundización del trabajo del registro nacional de agricultura familiar.
Por otra parte, Toselli comparó la producción ganadera de La Pampa con el resto de las provincias y sostuvo que es una de las donde más cayó el sector. “Nos está faltando un millón y medio de cabezas de ganado.-sostuvo Luis Cazenave de la filial Victoria- Cuando se habla de recuperación del stock, se habla solo de 50 mil cabezas. Estamos en el piso del consumo de carne per cápita en nuestro país”. Y sumó a ello, una descripción del problema social que se genera con los despidos de personal y cierre de frigoríficos.