Los jueces Carlos Flores y Filinto Rebechi tienen una visión muy particular de las situaciones de violencia de género. Creen que el hecho de que Rubén Sosa viole un domicilio particular y acuchille a su ex pareja en el abdomen con tal fuerza que produzca una lesión masiva interna, es solo una imprudencia del hombre por haber tenido en sus manos el cuchillo. Faltó poco para que infirieran que Tania se puso adelante y telepáticamente dirigió el filo del “Tramontina” hacia sus órganos vitales. ¿El fallo que cambió la acusación de homicidio en grado de tentativa al de lesiones graves accidentales es una burla? ¿O cómo se entiende? Solo desde la mirada machista de los jueces.
El fallo no tiene perspectiva de género. Estos jueces ya han dado muestra en su trayectoria de no tener idea sobre la desigualdad de poder que existe entre mujeres y hombres, no pueden o no quieren ver el machismo que subyace en las historias de violencia de género. Flores es el mismo juez que permitió la aplicación de la figura de avenimiento, lo que terminó en el femicidio de Carla Figueroa en manos de Marcelo Tomaselli.
Sosa ingresó a la casa de Tania a pesar de la oposición de la dueña de la vivienda, actuó en todo momento con una superioridad de poder que nadie podía dejar de observar. Como estaban comiendo choripanes, el hombre agarró un cuchillo y se puso a cortar un pan, a pesar de las insistencias para que dejara la casa.
No le alcanzó la demostración de poder, de manera imprevista dirigió el cuchillo hacia el abdomen de la mujer, hacia el lugar donde se hallan órganos vitales, donde todo el mundo sabe que se puede provocar la muerte.
Sin duda, en las relaciones de violencia de género hay una situación de poder del hombre por sobre la mujer, y cuando la mujer deja de estar bajo su control, utilizan más violencia. Los jueces Rebechi y Flores no pueden ver estas situaciones, porque no pueden desaprender su visión machista de la vida.
Sosa logró su objetivo, acuchilló a Tania, y luego agredió a uno de los jóvenes que estaban en el lugar. La mujer estuvo al borde de morir desangrada. Sosa la subió al auto y la llevó al hospital. Según los jueces santarroseños, eso lo exime de responsabilidad, porque es indicio de que fue simplemente un accidente. ¿Hasta cuándo la burla hacia las mujeres?
En General Pico, el juez Florentino Rubio había condenado a diez años de prisión a Sosa por “homicidio en grado de tentativa”. El abogado del hombre impugnó el fallo y el caso fue revisado por los jueces Rebechi y Flores del Tribunal de Impugnación Penal.
Para estos jueces la puñalada a Tania fue un accidente ocurrido en el medio de la disputa de Sosa con otro joven, de apellido Vargas. Que extraño que fuera hacia una mujer y no hacia su oponente… No será cuestión también de género esta situación. Los jueces, por su machismo, son incapaces de verlo.
En su fallo, dijeron textualmente: “Tanía resultó lesionada con el cuchillo, Sosa inmediatamente traslada a la damnificada al Hospital para que sea atendida, situación esta manifestada no solo por la damnificada sino por los testigos Vargas y Peña. Esta situación nos está demostrando que en ningún momento aquel pudo haber tenido la intención de producir la muerte de Crisóstomo, puesto que de haber sido así, no sería lógico que la llevara al Hospital para que sea atendida”.
También dicen en su fallo: “de acuerdo a las manifestaciones de la víctima, cuando Sosa la llevaba al Hospital, le pidió perdón, que no se había dado cuenta que la había cortado. Esta actitud del imputado, es indudable que no se compadece con quién tiene la intención de matar, ya que debido al escaso tiempo transcurrido desde el momento en que se produce la herida y el traslado de la damnificada, las manifestaciones de Sosa nos está demostrando que lo sucedido se debió a un actuar imprudente del nombrado de portar en su mano al momento de la discusión con Vargas, el cuchillo que había utilizado para cortar el pan”.
Los jueces machistas no saben o no quieren saber como funciona el círculo de la violencia de género: el violento agrede, pide perdón, promete que va a cambiar y vuelve a agredir, una y otra vez, cada vez con mayor intensidad. Y la víctima en su vulnerabilidad, tiende a minimizar los hechos, a justificarlos, o a negarlos. Los jueces no pueden argumentar que la apuñalada fue accidental en basea al traslado al hospital y el pedido de perdón.
Flores y Rebechi… ¿qué esperan? ¿qué buscan? ¿Otra Carla Figueroa? ¿otra mujer muerta? (comunicado de prensa del Movimiento por los Derechos de las Mujeres)