Un grupo de piquenses participó de la construcción de una vivienda de dos pisos y un salón de usos múltiples utilizando las antiguas técnicas, cuidando del medio ambiente y viviendo en comunidad, en el Instituto Naluum en Mar del Plata. A futuro, la experiencia se replicará en el terreno que Bioregión tiene en el predio de Corpico.

El instituto Ná Luum se encarga de construir de viviendas ecológicas a particulares, y lo hace con voluntarios de varias provincias y países del mundo que aprenden y trabajan, no solo en la construcción sino también en una forma de entender la vida en comunidad. Hay aprendices e instructores que comparten experiencias y conocimientos.
“Todas las construcciones que tenemos hoy en día, con cemento, son de hace unos cien años, anteriormente teníamos cerca ce 3 mil años de antigüedad construyendo con barro y elementos que nos da la propia naturaleza. Hoy las técnicas se han estudiado en la filosofía de permacultura y el taller se basó en eso”, explicó Fernando de Saavedra Coria.
Tierra negra, arcilla, agua, arena, paja, bosta de caballo fermentado, aceite de lino, leche en polvo… pueden ser algunos de los elementos que se utilizan para armar las paredes. Cabe aclarar que en cada lugar puede cambiar de acuerdo a las condiciones del lugar. “Tienen la misma resistencia que una pared de cemento, se impermeabiliza y son casas frescas en verano y templadas en invierno”, explicó el joven.
Este tipo de viviendas tiene un menor consumo en energía eléctrica y en calefacción, porque están pensadas en armonía con el lugar donde se construyen. “Además, se evita el cemento que acarrea enfermedades respiratorias, porque sigue emanando ciertas toxicidades que no se perciben pero que con el tiempo en personas con cierta vulnerabilidad pueden incidir”, afirmó.
En el caso de la vivienda que están construyendo en Mar del Plata, se trata de una casa de dos pisos octogonal de 12 metros de diámetro, un salón de usos múltiples también octogonal de 10 metros de diámetro por cuatro de alto y el sector de baños con duchas.
“Fue una experiencia muy enriquecedora, éramos 30 personas de seis países diferentes, convivíamos, nos daban el techo, la comida, los conocimientos y herramientas y nosotros le dábamos nuestro trabajo y dejábamos asentadas todas nuestras investigaciones. Fue además una vivencia de laboratorio social, se busca generar una nueva forma de comunicarnos, desaprender un montón de cosas que hemos aprendido en nuestra socialización, para poder volver a aprender. Es una bonita forma de vivir” agregó de Saavedra Coria.
Jorge Carante, referente de Bioregión, una Ong ambientalista de Permacultura de General Pico, agregó que “es un trabajo de intercambio entre agrupaciones, Bioregión y el instituto Ná Luum para hacer proyectos juntos en Argentina y América Latian, y se está estudiando para hacerlo en el predio de Corpico que nos concesionó”.
Para ello, en poco tiempo estarán anunciando una serie de charlas talleres sobre construcción de viviendas naturales. “Estamos viendo las fechas, ver cuando cambie el clima y venga el calor hacer una experiencia acá de construcción. Antes vamos a ir haciendo los talleres y armando la logística”, indicó. Cualquier persona interesada en sumarse a la experiencia puede contactarse al face Ong Bioregión o al celular 15563006.





