Una multitud marchó ayer, en total silencio, por las calles de Intendente Alvear reclamando por «justicia», por el fatal suceso ocurrido el pasado domingo 12 que cobró la vida del joven Sebastián González, de 23 años de edad, cuando fue embestido por una camioneta conducida por Pablo Escobar.

La gente, acompañando a familiares de la víctima, comenzó a reunirse a las 19 horas en intersección de avenidas Sarmiento y España, a escasos metros donde se produjera el triste desenlace, para luego, con velas blancas encendidas comenzar a marchar por avenida Sarmiento, de sur a norte, hasta llegar al mástil céntrico para rodear plaza San Lorenzo y detener su camino frente a la Iglesia Inmaculada Concepción, cerca de las 20 horas, donde se estaba llevando a cabo la misa.
Una vez finalizada la liturgia católica, por pedido del padre Padilla parte de la multitud ingresó a la iglesia colmando el recinto, el resto esperó frente al templo.Minutos después regresaron al punto de partida, para ese entonces aproximadamente mil doscientas personas estaban acompañando a la familia de Sebastián González, en medio de un ensordecedor silencio…respetuoso silencio…doloroso silencio. (fuente y fotos: El Norte en Movimiento)


