Mientras en la legislatura provincial el ministro de Salud, Mario Gónzalez, afirmaba que la instalación de un Centro de medicina nuclear en Santa Rosa era una realidad concreta, vecinos de la localidad de 25 de Mayo, manejaban la posibilidad de denunciarlo por incumplimiento del deber.

Es que en el hospital de la localidad del oeste pampeano se necesitó un caloventor – que terminó provocándole quemaduras de 2° a una bebé prematura-, para darle calor a una vida recién nacida y además denuncian falta de insumos y elementos que se necesitan para una atención normal.
No se está en contra de la instalación de un centro de medicina nuclear. Tampoco de un hospital de alta complejidad. Por el contrario. Estos dos futuros centros de medicina son indispensables y necesarios en toda provincia. Lo que se pide es que haya una mirada más profunda de la realidad de cada pueblo. De esta manera los hospitales de cada localidad podrían tener lo indispensable, lo necesario, que asegure una atención primaria o de emergencia al vecino que acude al lugar.
En el día de hoy y a medios radiales de la capital provincial el ministro de salud ha salido a manifestar a los medios la “agresividad” con la que actúan vecinos de 25 de Mayo para con los empleados del hospital. También es cierto que no es la primera vez que familias de esa localidad deben trasladar en forme urgente a sus hijos a centros, clínicas y hospitales de Neuquén o Río Negro, porque no se les ofrece una atención acorde a la situación.
En este tipo de situaciones siempre hay una vida en riesgo. En este caso la de un niña recién nacida. Hace unos meses atrás fue un niño de 5 años que con heridas gravísimos provocadas por un vidrio también tuvo que ser trasladado a un hospital neuquino. ¿Se podría haber evitado?.