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Dos años en suspenso para violento con su novia



Durante tiempo golpeó a su pareja, la encerró, la amenazó y hasta en unos de sus ataques de violencia le rompió un diente. La mujer resolvió denunciarlo y en la Justicia las partes llegaron a un acuerdo de juicio abreviado. Finalmente, el juez de Audiencia Fabricio Losi condenó hoy a dos años de prisión de ejecución condicional (no deberá cumplirla si mantiene la conducta) a Leandro Omar Peralta (19 años). Y le aplicó normas de conducta.

Juez Fabricio Losi (foto de archivo)
Juez Fabricio Losi (foto de archivo)

Peralta fue condenado por los delitos de “lesiones leves agravadas por haber sido cometidas con quien ha mantenido una relación de pareja, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida mediante el uso de violencia y amenazas y amenazas agravadas”.

Y además, durante dos años deberá fijar domicilio y no ausentarse del mismo, o modificarlo, sin previo aviso y/o comunicación al Juez de Ejecución Penal, realizar un tratamiento psicológico o psiquiátrico -previa acreditación de su necesidad y eficacia por parte de un profesional idóneo en la materia.

Además, deberá abstenerse de relacionarse con la víctima por cualquier medio, imponiéndole la prohibición de comunicación y acercamiento a la hija de ambos y bstenerse de ingresar por el término de un año a la localidad de Quemú Quemú, donde vive la mujer.

La investigación llevada adelanta por la fiscala Ana Laura Ruffini determinó que el hombre era responsable de los delitos que se le acusó. El defensor oficial Guillermo Costantino logró llegar a un acuerdo con la fiscala, con la anuencia de víctima y victimario, para realizar un juicio abreviado e imponer la pena de dos años de prisión condicional.

La chica, de 17 años de edad, denunció que ¡”le pegaba piñas en el rostro, en las costillas, le pegaba patadas, la tomaba del cuello. La amenazaba. La tuvo encerrada dos semanas bajo amenazas de muerte. La obligó a fumar marihuana”.

Además, que el día 11 de julio de 2014, Peralta comenzó a agredirla verbalmente y, cuando ella le expresó que iba a irse de la casa, la tiró al piso y empezó a darle la cabeza contra el suelo, propinándole un golpe de puño en la boca y luego en las costillas, razón por la cual, perdió el conocimiento y, que al despertarse estaba en la cama y escuchaba que Peralta le decía que era un “parásito”, que al tocarse la boca, constató que tenía roto un diente.

Luego la tomó del cuello y le dio otra piña en la boca, para luego decirle que la dejaba ir si antes le hacía la comida, a lo cual accedió, que más tarde la empujó contra la pared y le dio varias veces la nunca contra la misma, pero que logró escaparse e irse de la casa, que él la siguió, la tomó de atrás y le dijo al oído, en tono amenazante, que no lo denunciara. Que siempre la amenazaba con violarla y que temía por su vida”.

Logró romper el círculo de la violencia y denunciarlo, pero las trabajadoras sociales, familiares de ella y el mismo juez percibieron la tendencia a regresar a la relación con el violento, por lo que la Justicia resolvió que durante un año, el hombre no pueda ingresar a la localidad de Quemú Quemú, donde reside la joven.