La situación edilicia del Colegio Amela es preocupante (ver nota aparte). En diciembre había llegado una partida del Ministerio de Educación de Nación de 80 mil pesos para refacciones. Sin embargo, el dinero habría sido retirado en la segunda quincena de enero, según consta en el resumen bancario. ¿Dónde está esa plata? No se sabe, pero sí se tiene por seguro que para refaccionar la escuela no llegó.
Según información brindada por responsables de Educación la última persona que habría hecho uso de la tarjeta magnética habría sido la ex directora suplente, que se jubiló a fin del año pasado.
Si bien ella habría manejado la tarjeta estaba a nombre personal de la ex directora titular, que tomó licencia durante todo el año 2014. Como desde el banco no se hizo cambio de titularidad de la tarjeta, la ex directora titular se la habría entregado por expreso pedido del Ministerio de Educación, a la suplente.
Ambas se jubilaron a fines del año pasado y cuando los nuevos directivos asumieron su cargo, se habría comenzado a conocer la situación en que la se encontraba la escuela. Durante la última mitad del año no se habrían pagado cuentas de funcionamiento, como por ejemplo la de teléfono e internet, entre otras y al parecer se les habría cortado el suministro a partir del 5 de febrero.
Además, no se habrían entregado rendiciones de cuentas durante todo el año 2014. En este contexto los nuevos directivos habrían realizado los reclamos correspondientes e intentaron poner en regla la situación administrativa contable de la institución.
Para ello, cuentan con la colaboración de la ex directora titular, que a pesar de estar jubilada, trabajaría en la realización de las rendiciones de cuentas que se estarían adeudando al Tribunal de Cuentas de La Pampa.
Hasta el momento, el servicio educativo se logra brindar a los alumnos gracias al esfuerzo de la nueva directora y vicedirectora y del personal administrativo, que utilizarían sus propios teléfonos o irían a sus casas donde tienen internet para realizar los trámites diarios.