Darío Muñoz, integrante desde el gremio docente de la Comisión Mixta de Salubridad e Higiene, dio un informe lapidario del estado edilicio del Colegio Amela y sostuvo que “no está en condiciones de estar funcionando”. Resaltó el trabajo de los docentes y directivos que con su esfuerzo logran garantizar el desarrollo de las clases sin las condiciones para hacerlo.

Darío Muñoz en el baño de discapacitados
El representante gremial afirmó que para él “no están dadas las condiciones para que el colegio esté funcionando. No tiene provisión de agua, hay baños clausurados o están abiertos pero no tiene agua los inodoros, hay muchos vidrios rotos, aberturas picadas…”
También relató que “el ascensor tiene un olor a podrido impresionante, si hubiera algún chico con discapacidad motriz no tendría ni ascensor ni baño al que ir, porque no funciona” y respecto a los ventiladores observó que “no funcionan, porque las filtraciones de agua han provocado que no ande la parte eléctrica y los ventiladores no se pueden encender2.
En cuestión de prevención, la escuela no está mejor. “Recién ahora se está acomodando el tema de los matafuegos. Estaban en un depósito cerrado, con las cargas vencidas. Ahora los están recargando y colocando en los lugares donde deben estar. La semana pasada tuvieron que traer agua fresca de otra parte, porque acá no había”, indicó.
El miércoles próximo la comisión volverá a reunirse y presentará el informe y el material fotográfico probatorio para que el ministerio resuelva. “Hasta ahora, es la escuela que en peores condiciones vi”, dijo.
La semana pasada estuvo en la escuela N° 66, donde explotó un panel de electricidad y largó humo porque se quemaron los cables. Intervino desde la comisión de Salubridad e Higiene y el problema se está resolviendo. “Hacía como 14 años que no había mantenimiento del sistema eléctrico”, informó Muñoz.
Previamente había recorrido “escuelas de 25 de Mayo y encontramos casos graves como tema provisión de agua, techos, rajaduras, lugares que se llueven y electrifican paredes, pozos ciegos no cubiertos en el patio…es tan larga la enumeración…”.
La comisión se conformó a fines del año pasado y mantuvo sus primeras reuniones en diciembre. Está representada por el integrantes del Ministerio de Educación y de los gremios que nuclean a los docentes de la escuela pública, AMET y UTELPA.
A partir de febrero comenzó a realizarse el trabajo de campo, visitando las escuelas y haciendo un diagnóstico de la cuestión edilicia y de seguridad.
“Nos reunimos todas las semanas y llevamos las problemáticas de las escuelas en toda la provincia. Cuando empecé a participar en esto, no tenía ni una aproximación a la realidad”, explicó Muñoz.
La Pampa es una de las tres únicas provincias del país que cuenta con esta comisión, que se logra a partir de los 12 puntos de CETERA (la central nacional que nuclea a los gremios docentes).
“Si esos puntos no se garantizan, no se podría tener la escuela abierta. Entre los puntos se hace hincapié en la cuestión del agua, matafuegos, sistema eléctrico, condiciones de techos y otros montón de cosas técnicas”, explicó el dirigente gremial.
Estuvo, junto a otros docentes de todo el país, capacitándose durante dos años. “En base a eso empezamos a replicar estas capacitaciones a docentes, directivos y porteros, en Santa Isabel, 25 de Mayo y Macachín. Y este año tenemos planificadas diez capacitaciones en diferentes lugares de la provincia”, indicó.
Por otra parte, afirmó que están luchando contra conceptos que considera, se tiene desde el ministerio de Educación. “No existe conciencia de la cuestión de prevención, y tienen una mirada, y esto es gravísimo, que toda la responsabilidad es de los directivos de cada escuela. Y no es así, porque casi tienen que ser arquitectos cuando de refacciones se trata y de contadores cuando hablamos de rendiciones de cuentas”, dijo.
Y agregó que hay grandes diferencias entre las escuelas de Santa Rosa y Toay, que tienen acceso más rápido a los organismos donde se debe recurrir para solucionar problemas, y el resto de la provincia.


