La comunidad educativa del colegio Virginia G. de Amela tiene desde el 5 de febrero los servicios de telefonía e internet cortados ya que se adeuda unos 8500 pesos. No es el único proveedor con problemas para cobrar. Además, se habría extraído de la cuenta de la escuela unos 80 mil pesos que habían llegado desde el gobierno nacional para refacciones, sin que ese dinero se destine al fin que tenía.
La situación fue planteada por la nueva directora de la escuela al personal docente en el transcurso de los últimos días y provocó una gran preocupación.
Hasta el momento, el funcionamiento de la institución se sostiene gracias a la buena predisposición del personal administrativo que trabaja con la internet de su casa para realizar los trámites, entre los que se encuentra el cobro de los sueldos docentes.
A destajo se está trabajando también en las rendiciones de cuenta de 2014, año durante el cual no se presentó ninguna rendición de cuentas al Tribunal de Cuentas de la provincia, organismo encargado del contralor.
Hasta 2013, la escuela tuvo al frente una directora titular que tomó licencia todo el año pasado y se jubiló finalmente a fin de año. Mientras tanto, se nombró a una suplente que tuvo la responsabilidad de manejar el dinero para mantenimiento de la institución. Sin embargo, la firma ante el banco siguió siendo de la directora titular con licencia.
Cabe recordar que el cuerpo directivo de cada escuela, además de cumplir funciones pedagógicas y de manejo de personal, deben administrar la institución, es decir trabajar como si estuvieran en una gran empresa, con importantes flujo de dinero.
Las remesas de plata a las escuelas llegan desde diversos organismos del estado. Las destinadas a mantenimiento general provienen del Ministerio de Educación y se manejan a través de una cuenta bancaria. Deben rendirse cada seis meses al Tribunal de Cuentas. No se hizo ninguna rendición durante el año 2014.
También hay otras que llegan desde el Ministerio de Educación de Nación que se tramitan a través de otra cuenta bancaria y tiene como organismo de contralor a la Subsecretaría de Coordinación del ministerio de Educación de La Pampa.
Entre las partidas que llegan desde Nación, se habría depositado en el mes de enero una remesa de 80 mil pesos destinada a refacciones, que habría sido retirada mediante tarjeta magnética que está a nombre de la directora que tomó licencia durante el año pasado y entregó el plástico a la suplente. Según fuentes extraoficiales, el dinero no está en la cuenta.
Por otra parte, acreedores reclaman por las deudas que la escuela generó y no pagó durante el último semestre del año 2014. Entre ellos, habría un kiosco al que se adeudaría unos 11 mil pesos, un negocio de artículos de electricidad con un reclamo de 8 mil pesos y Telefónica de Argentina que optó por cortar el servicio de telefonía e internet a partir del 5 de febrero pasado.
La directora que asumió el 1ro de enero de este año informó a su superior, el coordinador Jesús Strani, sobre la irregular situación. Se sabe que el reclamo está siguiendo la vía jerárquica, pero hasta el momento no ha tenido respuesta.