El juez de Audiencia Carlos Pellegrino condenó hoy a 9 meses de prisión a Daniel Jonathan Romero, de 25 años de edad, por hallarlo responsable del delito de lesiones leves calificadas en contra de quien era su esposa, en septiembre de 2012, cuando ocurrieron los hechos juzgados. Hacía un año que se habían casado, sin embargo, el hombre volvió a las 8 de la mañana, en estado de ebriedad y golpeó salvajemente a su mujer.
Ahora tiene una condena en suspenso de 9 meses de prisión y debe cumplir con ciertas reglas como fijar residencia y someterse al cuidado de un patronato, presentarse todos los meses a la comisaría más próxima a su domicilio, prohibición de acercamiento al domicilio de la mujer y someterse a un tratamiento psicológico, previo informe que acredite su necesidad. Además, la relación de pareja se rompió tras los hechos.
La mujer relató durante el juicio oral y público que se realizó en el palacio de Tribunales que su marido había ido a un asado y llegó ebrio, siendo aproximadamente las 9 de la mañana, lo que recriminó.
Su esposo, comenzó a insultarla y ella le anunció que se iba de la casa. El hombre reaccionó a empujones, la llevó hacia la habitación, la arrojó en la cama, puso las rodillas sobre su brazo, inmovilizándola y comenzó a golpearla con un palo, que le sacó a la mujer y que ésta usaba para defenderse.
Logró escapar hacia la cocina, donde tomó un cuchillo y se inició un forcejeo, del que resultó su marido cortado. Intentó salir en varias oportunidades de la habitación, pero su esposo la agarraba de los pelos y la tiraba al suelo.
En un momento, logró escapar, al llegar a la primera esquina, y le pidió a un vecino que le permita ingresar a la vivienda para resguardarse. Desde allí se llamó a la policía.
Además, afirmó que el hombre la golpeó con un cinto, por la espalda y en la cara, dejando las correspondientes marcas. Tras el hecho se separaron, se le impuso una restricción de acercamiento a Romero, pero no la cumplió por lo cual radicó dos denuncias más.
El hombre dio otra versión de los hechos, pero el juez afirmó que existe certeza de las lesiones provocadas en la mujer, aunque no se puede llegar a conocer quien inició la pelea.
El mismo juez Pellegrino, en su fallo, advirtió que “lamentablemente el paso del tiempo desde su producción a la fecha, 29 de septiembre de 2.012, no solo echa por tierra la declamada celeridad del actual sistema procesal, sino que también atenta contra la memoria de las partes y testigos, que si bien recuerdan las características salientes del hecho, no pueden ahondar en detalles”.
Sin embargo, logró juntar pruebas suficientes para llegar a la conclusión de la comisión de delito que terminó con el hombre condenado a 9 meses de prisión en suspenso.