En la mañana de ayer comenzó el debate oral y público contra Rubén Emanuel Sosa, quien a fines de julio de 2014 le asestó una puñalada a su ex novia, que le produjo un corte desde el abdomen hasta el pecho, por el que la joven estuvo en grave estado y milagrosamente salvó su vida. Se lo acusa de “homicidio agravado por haber sido cometido contra la persona con la que mantiene una relación de pareja, en grado de tentativa”. Declaró la víctima, Tania Yaneth Crisostomo, quien intentó alivianar la situación del padre de su hijo.
El juicio comenzó a las 9 horas y se extendió hasta pasadas las 12 horas, en la Sala N° 1 del Palacio de Tribunales de General Pico.
La parte acusadora estuvo a cargo del fiscal Alejandro Gilardenghi, mientras que el defensor del imputado fue el abogado quemuense Santiago Vázquez.
Luego de los alegatos, y frente al juez de audiencia Florentino Rubio, pasaron siete testigos. El primero fue un uniformado que participó del procedimiento en la vivienda que ocupaban los protagonistas y el segundo un médico que revisó en primer término a la joven, certificó las lesiones y brindó datos que ayudarían comprobar la teoría de la Fiscalía, sobre la existencia de un hecho intencional.
Luego declaró Crisostomo, quien extrañamente brindó una versión contrapuesta a la que en su momento manifestó su propia familia, el intento de homicidio. En este caso la víctima intentó convencer a las partes que el hecho fue en realidad “un accidente”.
La posición de la damnificada fue contrapuesta con algunos de sus amigos que la acompañaban al momento del hecho, quienes testimoniaron que en relación a lo sostenido por el Ministerio Público Fiscal. Otros ocuparon la postura contraria y favorable al detenido.
Hubo una excepción y fue el caso un muchacho que también estuvo en el lugar del hecho de sangre, a metros de donde ocurrió el ataque, pero sostuvo que no se enteró de lo ocurrido porque estaba durmiendo en un colchón, sumido en los efectos de sustancias estupefacientes.
Surgió de esta tanda de testigos que habrían existido “aprietes” a algunas personas citadas para que no perjudicaran a Sosa. De hecho, se supo que durante su etapa de detención en General Pico, el acusado habría mantenido comunicaciones telefónicas con Tania.
El debate continuará mañana con la recepción de nuevos testimonios y la presentación de material probatorio. Como cierre se producirán los alegatos de cierra y los pedidos de las partes.