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Bombero piquense realizó travesía en bicicleta en honor a compañeros caídos en cumplimiento del deber



Se trata de José Faundez, uno de los voluntarios de mayor trayectoria en el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de General Pico. En apenas cinco días, y junto a un amigo de toda la vida, unió Neuquén capital con nuestra ciudad, en un recorrido de más de 700 kilómetros. Ni la edad, ni las fuertes inclemencias del medio, ni la lejanía con los seres queridos fueron impedimentos para que estos dos hombres homenajearan a Juan Rosas, Hugo Portugal, Manuel Olguín y Javier Pérez.


José Faundez tiene 59 años y es bombero local desde hace más de 30 años. Pedro Rubilar tiene 69, sirvió toda su vida a la Policía neuquina y actualmente se encuentra retirado. Se conocieron en 1977 en Catriel (Río Negro), cuando ambos trabajan allí.

Los entrevistados forjaron una fuerte amistad que se consolidó cuando ambos vivieron años después en Neuquén capital y que continuó a lo largo de 39 años, superando distancias e involucrando a sus familias en una relación de casi hermanos.     

Para Rubilar la bicicleta fue algo que gusto durante toda su vida, pero que en los últimos años abandonó para jugar al fútbol con los veteranos, aunque la retomó meses atrás. En cambio, lo de Faundez es aún más increíble, solo hace un mes se subió a un bici de competencia para prepararse intensivamente para cumplir uno de los mayores anhelos de su vida.

 “Yo lo iba a hacer hace rato, pero lo que pasa es que no colaboró nadie. Entonces decidí yo por mi mismo hacer esto, en homenaje a los bomberos caídos”, contó a Infopico.com Faundez.

La decisión final la tomó semanas atrás cuando su amigo del alma lo invitó a hacer un viaje en bicicleta al Copahue, el cual se concretó en la primera semana de febrero. Fueron, entre ida y vuelta, 820 kilómetros los que realizaron desde Neuquén hasta el punto pautado, en lo que ofició como una especie de preparación para lo que se vendría.  

Luego de tres días de descanso llegó el momento de partir el miércoles 11 hacia General Pico. “Mi amigo quería hacer esta cruzada y yo dije que lo iba a acompañar. Quiero agradecer a toda mi familia, mi esposa, mis hijos y a mis nietos que me han ayudado para poder llegar a este lugar. Me siento muy contento porque a mi amigo se le cumplió el sueño hacer esta travesía y me siento muy feliz en esta ciudad”, manifestó Rubilar a este medio.

El bombero reveló que no les informó a los familiares de sus compañeros caídos sobre la idea que tenía ya que quería que fuera una sorpresa, por lo que se enterará al leer esta publicación. Consideró que tomar “bien” la travesía, ya que “saben que yo los apreciaba a los chicos. Yo a ellos los conocí como cadetes, entonces queda el recuerdo”.

El camino de la travesía fue largo y estuvo signado por las inclemencias del tiempo, por lo que dividieron el trayecto en tres etapas. Los dos primeros tramos fueron con viento trasero o lateral, mientras que el último fue totalmente con viento de frente y hubo una parte donde hubo tormenta, con lluvia y caída de granizo de importante tamaño, que de todas formas no pudo con el ímpetu de dos veteranos con alma de jóvenes.

En total, los duo de amigos recorrió 720 kilómetros a lo largo de 5 días. Primero fueron desde Neuquén hasta Casa de Piedra, luego a Lihuel Calel, posteriormente a Santa Rosa y finalmente a General Pico. En cada lugar pararon e hicieron campamento para descansar y reponer energías.

“Yo me siento contento sobre todo de acompañar a mi amigo que hace 40 años que lo conozco y poder hacer esta travesía en nombre de sus compañeros que murieron en cumplimiento de su deber”, destacó Pedro, quien consideró también importante demostrarse a si mismo que a pesar de sus 69 años podía realizar tal azaña.    

José por su parte admitió que “no creía que iba a lograrlo, porque hay que estar arriba de la bicicleta tanto, más con la mochila como veníamos cargados nosotros”.

Al llegar contaron que fueron recibidos por dos ex bomberos. Faundez lamentó que “quedaron de ir a esperarme con la autobomba y todo”, pero finalmente no se dio. 

Por último contaron que planean realizar un viaje similar hacia la provincia de San Juan, en este caso como parte de una promesa religiosa. “Mi hijo se curó en San Juan, en la Difunta Correa, mi esposa viajo hace muchos años y tuvo sanidad, entonces es un agradecimiento”, contó Rubilar. “Tal vez sea la última cosa que hagamos en la vida”, ironizó su compañero en el cierre de la entrevista.

 

José Faundez
José Faundez


Pedro Rubilar
Pedro Rubilar