Fueron formalizados esta mañana en los Tribunales piquenses. La fiscal Ivana Hernández les imputó provisoriamente los delitos de “abuso de arma” y “uso de arma civil sin autorización”, delitos que prevén una pena en suspenso. Eso sumado a que no poseen antecedentes, fueron los motivos esgrimidos por la investigadora para solicitar que quedaran en libertad, pero con una restricción de acercamiento a la víctima. (la imagen refleja el momento en que la policía científica encuentra el arma con la cual se habrían realizado los disparos. La misma fue hallada en ruta provincial 1 y calle 28.)

El arma que encontró la policía y con la cual se habría realizado los disparos y herido al menor
A primera hora de la mañana, en la Sala N° 2, se produjo la audiencia de formalización contra los detenidos, Aníbal René García y Héctor René García, padre e hijo respectivamente.
La fiscal Hernández informó a los presentes que los investigaría por el hecho ocurrido en la noche del martes, en calle 6 bis y 35 del barrio El Molino. Según la teoría de la funcionaria, allí desde el interior de su automóvil R-12 le dispararon con una escopeta recortada a un menor de 16 años, al que hirieron en una pierna, un brazo y la cara.
La víctima evolucionó de forma favorable y rápida, por lo que ayer al medio día ya fue dada de alta.
Hay que recordar que tras el hecho hubo una persecución policial que terminó en calle 32 y Ruta Provincial N° 1, donde fueron detenidos los imputados y un menor, que fue liberado a las pocas horas.
Hernández admitió que contaba con pocos datos precisos en torno al rol que le cupo a cada protagonista en el hecho, por lo que informó que se les realizó un “dermo test” a cada uno a fin de saber quien disparó el arma. También contó que la familia del damnificado ya manifestó su deseo de no denunciar lo ocurrido, por lo que la investigación seguirá de oficio.
Posteriormente, y ante la sorpresa de los presentes que esperaban una imputación por “homicidio en grado de tentativa”, la representante del Ministerio Público Fiscal informó al juez de control Diego Ambrogetti que investigará provisoriamente a los García por “abuso de arma” y “uso de arma civil sin autorización”.
Ante este marco, con delitos de penas condicionales e implicados sin antecedentes, solicitó la inmediata liberación de padre e hijo por considerar que no existían riegos de fuga ni de obstaculización de la investigación.
De forma subsidiaria, solicitó que se presenten de forma mensual a comparecer en Fiscalía y que se les dicte una restricción de acercamiento a no menos de 100 de la residencia y los lugares donde concurre la víctima, además de prohibición de comunicación por cualquier medio. Todo esto por el plazo de 90 días corridos.
Sin oposiciones del defensor oficial Alejandro Caram, y siendo el Ministerio Público Fiscal el que pone la “vara” al juez, el doctor Ambrogetti falló en consonancia a lo solicitado por la doctora Hernández, dio por formalizado el hecho con las figuras pedidas, dispuso las medidas solicitadas y ordenó la liberación de los presunto autores del grave hecho.