Así se expresó una beneficiaria del mencionado plan, que en junio de 2013 salió sorteada y, pese a los problemas de desfasaje económico del año pasado, logró cumplir a mediados de 2014 el sueño te tener la casa propia. De todas formas, y tal como se supo en este último tiempo, el dinero que le dio el Pro.Cre.Ar. no le alcanzó, pese a que compró materiales y diferentes elementos en otras provincias para abaratar costos. Precisó que, de su bolsillo, tuvo que poner “entre un 20 y un 30 % más” para poder culminar la obra.

Paula se inscribió en la línea Construcción, ya que poseía un terreno que con mucho esfuerzo compró con su esposo. Por eso “con bastantes expectativas, sabíamos que si salíamos sorteados si o si nos íbamos a meter en la casa, por más que llegáramos o no a terminarla”, contó.
Agregó que “incluso antes de inscribirnos en el sorteo nos veníamos anticipando a esta cuestión de la inflación y habíamos comprado algo de materiales, tratamos aunque sea con los pocos ahorros que teníamos ir haciendo el plano, ir previéndonos a todo lo que nos iba a pedir el Pro.Cre.Ar.”.
Como ya tenían el plano y sabían lo que necesitarían, previamente al sorteo acopiaron los materiales que pudieron para no arrancar sin nada.
“Fuimos bastante racionales en cada cosa, a veces no podíamos poner todo lo que queríamos, teníamos que poner otra cosa, buscas algo menor. Compre cosas en Buenos Aires, Rosario y acá, donde podía y donde me beneficiaba en cuestiones de costos”, dijo.
Desfasaje
“Termine en junio de 2014. Lo más trágico fue enero de ese año, porque ahí subió mucho el precio de los hierros, maderas, todo lo que era lo del techo. La gente no te vendía, había mucha especulación, no sabían en qué precio venderte y te retrasaban a vos en la obra”, comentó
Agregó que como no les alcanzaba “vendimos un auto, pedimos plata a la familia para poder terminarla e ir a vivir. Así mismo yo tengo terminado lo de adentro y no lo de afuera, quedaron cosas para hacer”. Precisó que el dinero que desembolso por su cuenta fue “entre un 20 y un 30 % más” de lo que estaba previsto para la obra.
Aclaró que el desfasaje fue por los precios de los materiales y no porque se hubieran salido de lo previsto, ya que “el banco –Hipotecario- te determina los metros en base al dinero y tenés un perito que te controla”.
“Creo que por ahí a los que los afectó muchísimo fue al grupo que se metió con terreno y casa, porque no hay terrenos al nivel que cotiza el banco, entonces no llegan a construir siquiera el 50 % de su casa”, reveló.
Trámites
En cuanto al papeleo previo a la adjudicación final del crédito, la entrevistada dijo que a ellos les “resultó fácil” y consideró que “depende mucho del personal que te atiende en el banco, justo encontramos a una persona que estaba muy capacitada”, quien despejó todas las dudas que les surgieron, sobre todo con los planos, ya que “el banco tiene una política muy distinta a lo que por ejemplo te exige la Municipalidad de Pico, entonces ellos nos asesoraron en todas esas cuestiones y bien”.
En su caso comentó que el trámite fue rápido, ya que en un mes presentaron la carpeta y fueron aprobados, recibiendo quince días después el anticipo para comenzar con la construcción.
“Es que es como todo muy estratégico, si te quedas en los tiempos no llegar a cumplirlos. Pero como esta persona nos asesoró bien en el banco, nos dijo que plazos teníamos para cada uno de los desembolsos”, agregó y señaló que “incluso hay que hacer un cronograma detallado, si vos vas cumpliendo junto con los albañiles podes hacerlo bien, pero no tenés que dormirte, porque hay gente que por ahí se quedan, o los albañiles se les van a otra obra y después vuelven, y vas cortando clavos”.
“A nosotros en el tercer desembolso fue el proceso más lento, porque incluso tardan para depositártelo y tardas vos también para terminar, ese fue el que más nos costó”, finalizó.