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La Empresa Inarco logró por quinta vez extender el plazo para culminar el Megaestadio

La empresa constructora Inarco obtuvo una nueva prórroga en los plazos para culminar el techo del Megaestadio de Santa Rosa. Los plazos se vencieron el 15 de abril y ahora el Gobierno provincial le dio otros 135 días corridos. El decreto con la prórroga aún no fue publicado en el Boletín Oficial. El Megaestadio, que se pensaba concluir en 2007 y aún está en construcción, fue encargado por 29.669.995,14 de pesos bajo el gobierno del actual senador nacional Carlos Verna.

La constructora necesita la grúa Demag CC 2200, que tiene la capacidad para mover estructuras de hasta 500 toneladas.

El inicio del nuevo montaje de la cubierta estaba previsto para el mes de octubre de 2010, tareas que necesariamente deben ejecutarse con la grúa de 500 toneladas. Supuestamente esa grúa debería llegar en estos días.

El decreto con la prórroga aún no fue publicado en el Boletín Oficial. La contratista, publicó el diario La Arena, adjuntó un documento donde acreditaba la imposibilidad de contar con la grúa. Allí se dice que en el «esquema de montaje» es de destacar que la grúa seleccionada resulta ser irreemplazable para materializarlo debido a que posee, entre otras cosas, un sistema de plumín basculante que le otorga una gran flexibilidad en la operación de grandes volúmenes pesados (hasta 500 toneladas) a alturas de más de 100 metros y radios superiores a los 50, lo que la hace única en el medio e incluso en países limítrofes.

Según el artículo cuarto, la empresa renuncia a todo posible reclamo que por mayores costos o gastos generales, directos e indirectos, y/o de cualquier naturaleza o concepto que pudiera ocurrir con fundamento o consecuencia de la tramitación y otorgamiento de ampliación de plazo que se acuerda.

El Megaestadio, que se pensaba concluir en 2007 y aún está en construcción, fue encargado por 29.669.995,14 de pesos.

Inarco debía concluir el estadio en 2007. Inicialmente, reconoció que se equivocó en los cálculos para hacer el techo y debió desmontarlo. En el medio, logró una ampliación del plazo para colocar uno nuevo y otros trabajos. Eso le dio un respiro financiero, en medio de la asfixia económica que soporta.

El nuevo techo estará formado por capas de chapa, poliuretano y chapa nuevamente. Es un reemplazo del anterior, que no se pudo colocar por fallos en los cálculos de la estructura.