Categorías
Deportivo

Comienzan las actividades en el Pico Rugby Club



El Pico Rugby Club viene creciendo desde hace años, tiene unos 150 jugadores entre infantiles, juveniles, mayores y el equipo femenino y un importante plantel de profesores de Educación Física y entrenadores y un predio cuidado con instalaciones seguras y cómodas.


El viejo rosetal que caracterizó los primeros años al club y que le dio “identidad” entre numerosos rugbiers del país, ya no existe más. El trabajo denodado de los integrantes del club lo dejó en el olvido. Hoy las canchas son impecables, las instalaciones óptimas y la oferta deportiva es seria y abierta a todos y todas.

“Hemos empezado el 2015 muy entusiasmado porque tenemos todas las divisiones trabajando. Tenemos tres divisiones infantiles tres divisiones juveniles y cuatro divisiones superiores, todos con sus profesores de Educación Física y sus entrenadores. Además, contamos desde hace dos años con un equipo femenino, Las Rosetas”, explicó el Director Deportivo del club, Juan Penna.

Actualmente hay más de 50 chicos en las divisiones inferiores, un número similar en las divisiones juveniles, 40 rugbiers en las superiores y unas 12 jugadoras en el equipo femenino. Y por supuesto, están siempre abiertas las puertas a quienes quieran incursionar en este deporte.

El predio está ubicado en Pueblo Nuevo, al oeste de la ciudad y se ingresa por la camino vecinal que continúa a la rotonda de Speluzzi. “Estamos de pretemporada, con actividades todos los días y cualquiera se puede acercar, la cuota de socio es de 150 pesos pero tratamos de estar siempre abiertos”, indicó Penna.

Además del importante plantel de jugadores y jugadoras, Penna agregó que “el equipo de trabajo se ha incrementado con profesores de Educación Física y es necesario porque el rugby ha tenido modificaciones en el reglamento y otros sentidos y tenemos que estar a tono. Son modificaciones importantes porque influye en lo que tiene que ver con la salud, los riesgos y las lesiones. Son cambios que se vienen dando en forma progresiva”.

Han puesto énfasis en cuidar a los jugadores y una de las exigencias es “una ficha mucho más ambiciosa que en otros deportes para ver el estado en que ingresa”. Además del cuidado físico de las personas, explotan el cuidado emocional y relacional que el deporte permite.

“Durante el partido hay innumerables intentos fallidos, y ese es el punto, no enojarse y volver a internarlo, algo muy importante en la vida. Aprender a compartir con los compañeros, a sacrificarse en los entrenamientos, a aprender a perder, a intentarlo de nuevo, a respetar el referí que a lo largo de la vida se traduce en el respeto a la autoridad… son todos valores que se introducen en el deporte y después se lleva a la vida”, concluyó Penna.