Lo que en un primer momento se pensó que era un principio de incendio se transformó afortunadamente en una anécdota. Es que el propietario de la vivienda ubicada en calle 23 esquina 2, habría salido un momento dejando una olla sobre la cocina y al terminarse el agua de la misma provocó que, según señaló el propio titular de la vivienda, “las remolachas que estaba cocinando se quemaron provocándose una humareda que alarmo a los vecinos”. Al lugar concurrió personal de Bomberos Voluntarios y de Comisaría Segunda.