El pintor local se presentó por tercera vez en el Festival Nacional de Doma y Folclore realizado en la mencionada localidad cordobesa, donde por primera vez pintó en el campo de doma, ante miles de personas que lo observador en el lugar y cientos de miles que lo hicieron por televisión. “Me presentaron como el pintor del festival y le hice un homenaje, en agradecimiento a la posibilidad que me dieron de mostrar todo lo que es el arte criollo argentino a nivel nacional e internacional, porque se transmitió a toda Latinoamérica. Fue una forma de mostrar el trabajo que vengo haciendo desde el 2007, siempre pintando en festivales, dándole lugar a lo artístico, a la pintura”, contó a Infopico.com. En los próximos días los organizadores le enviran un reconocimiento por su laborar.

Tras su regreso desde tierras cordobesas, el talentoso pintor piquense dialogó con este medio y brindó pormenores de la nueva experiencia vivida.
Contó que la invitación llegó “directamente por un trabajo anterior que hice, la renovación de los ‘Molina Campos’ de la parte lateral”. Esto le valió que la organización lo autorizada “para la noche de Guaraní y el Chaqueño, pero con la lluvia se inundó el campo de doma y no permitían que nadie ingresara, así que se reprogramó para el viernes, la noche de Soledad”.
Justamente el viernes, aproximadamente a las 22:30 horas, y por espacio de unos 30 minutos, él, un bosquejo, su compresor y sus pinturas se presentaron en el terreno de las domas, donde inmortalizó la tradición en un cuadro que quedará para la posteridad. “Fue por los 50 años y por la cantidad de veces que he ido”, explicó.
“No pensé que iba a tener tanto auge, lugar al que voy acá en Pico me saluda la gente, se ve que ven mucho el fastial”, manifestó.
Recordó Salvadori que esta fue “la tercera vez que voy, lo hice dos veces en el escenario, en el 2009 para el Bicentenario, en el 2013 con el Chaqueño y ahora en el 2015”. Además “en el medio estuve en el 2010 en el Tri-Chaco y en Cosquín”. Adelantó que está invitado al Festival de Las Varillas, también en Córdoba, y que tiene otras actividades pendientes, como un homenaje a “Yuyo” Montes que quiere realizar el Chaqueño Palavecino, una actividad en Tandil y la posibilidad de acompañar a Los Nocheros en alguna presentación.
Mientras tanto, el artista se encuentra “pintando en Quehué, un galpón turístico con la flora y la fauna de la provincia, para los cazadores que van a los cotos de la zona”.
Comentó que el reconocimiento que ha logrado y las propuestas artísticas lo alejaron en el último tiempo de la pintura comercial, su medio de vida. “Por ahí le pinto algún negocio a algún conocido”, dijo, pero señaló que principalmente lo convocan para eventos artísticos o grandes obras como ocurrió en Monte Nievas, Winifreda, Quemú Quemú, La Maruja o Victorica. “Te vas alejando un poquito de lo cotidiano, porque el festival es una ventana para demostrar cuanto sabes de pintura y de la tradición”, agregó.
Por último agradeció a Adriana Tobio, quien lo formó artísticamente durante los tres años que lo tuvo como alumno en la escuela hogar de Anguil. “Ella me dio los primero pasos en lo que es la pintura y el dibujo, después fui un año a Bellas
Artes en Santa Rosa con ella, me esperaba en la terminal y me llevaba a estudiar”, contó. Y remarcó que la profesora “me sentaba en el campo y me decía que dibujara lo que veía” y fue allí donde tuvo sus primeros contactos con lo tradicional de nuestra tierra.
En cuanto a su técnica particular, ya que pinta utilizando un compresor y una pistola de pintura, contó Salvadori que vio la técnica en un pintor que hacia aerografías en motos, la tomó, adaptó y agregó “algunas técnicas especiales” para poder hoy desarrollar su arte.
