Hoy dejamos Quito, dejamos un montón de lugares por recorrer y descubrir, y partimos hacia Baños, un pueblo rodeado de volcanes, montañas y cascadas, al límite de la selva ecuatorial.

La cúpula de la iglesia de piedra volcánica sobresale y se enreda en nubes y montañas
El viaje, de 175 km de distancia, duró unas cuatro horas. Es que es sinuoso, entre montañas y además se bifurca entre pequeños poblados y sembradíos sobre las laderas.
En el viaje, como en cada lugar que estuvimos, charlamos con la gente. Confirmamos algo que veníamos percibiendo: los ecuatorianos no se divorcian. Solo lo hacen en caso de maltrato.
Y la ecuatoriana, recién casada y enamorada, con que hablamos, nos reveló lo que intuíamos: está naturalizado en los matrimonios que se tenga un “auxiliar” (así es como se llama a los amantes).
También se extrañó que en Argentina una gran parte de las parejas no se casa, sino que se juntan. “¿Unión familiar?” preguntó escandalizada.
Y cuando le contamos que los que se están casando son las parejas del mismo sexo, también se extrañó. La charla, como en cada ocasión se bifurcó por variados temas, hasta llegar a destino.
Baños de Aguas Santa es un lugar muy especial, enclavado entre altísimas pendientes, con una vegetación frondosa, calles angostas, muchas flores y gente tranquila y amable.
Es el lugar buscado por los amantes de los deportes extremos y actividades en la naturaleza: canopy, mountan bike, puenting, rafting, senderismo, recorridos en cuatriciclos y buggi, montañismo,
Llegamos a la tarde y solo pudimos hacer bungee jumping y caminar por los senderos cercanos al centro de la ciudad.
Una de nosotros se animó y se tiró de un puente situado a una altura de 120 metros, cuyo salto recorre unos 90 metros. Impresionante.
Abajo el río caudaloso, a los costados la imponencia de las montañas y alrededor un montón de jóvenes mirando y esperando el turno para saltar.
Baños está rodeado de cascadas que se pueden recorrer gracias a las excelentes rutas que pasan por numerosos túneles. Y también tiene aguas termales, lo que le da origen al nombre.
Recorrer sus calles es caminar entre hostales, empresas de turismo aventura y casas de masajes, pues es un lugar no solo buscado por jóvenes que anhelan la adrenalina de los deportes extremos, sino también por quienes necesitan relajarse en un lugar bendecido por la naturaleza.
Diario de viaje por Ecuador 1°Parte 2°Parte 3°Parte, 4ta entrega

Una intengrante del grupo hizo puenting

El puente, a 150 metros de altura

Una de las plazas de la ciudad

Los senderosmontañosos rodean a Baños
