En la mañana de hoy el abogado Oscar Feliz Ortíz Zamora se constituyó como querellante de la familia de Maximiliano “Pitinga” Cruz (19), el joven que fue baleado tras una persecución en el barrio Carlos Berg. El letrado presentó como pruebas el testimonio del padre del supuesto cómplice, quien presenció parte del recorrido del herido y el agente policial. También el penalista solicitó que se hagan extracciones de sangre a su defendido y a todos los policías que participaron del procedimiento en la casa de Cruz, a fin de se cotejen los perfiles de ADN con los que se extraigan del arma secuestrada en el lugar, con la que presuntamente el imputado apuntó al uniformado que lo seguía. El querellante sostiene que se trató de una “tentativa de homicidio” y que no hay pruebas de los hechos de “tentativa de robo” que se le indilgan al joven herido.

“Como la madre inmediatamente producido el hecho hizo una denuncia por ‘tentativa de homicidio’, esta mañana nos constituimos en querellante particulares y ofrecimos algunas pruebas”, informó Ortiz Zamora, quien indicó que su representado y un amigo “aparentemente aparecen como sospechosos de acuerdo a un video, pero todavía no lo ha mandado la Policía”, por lo que “pruebas concretas no hay”.
“Dicen que podría ser una tentativa de robo, pero no tienen nada al respecto”, insistió.
“El policía le dispara y le da en la tetilla, con tan mala suerte que le quiebra una costilla y le produce cuatro heridas en el pulmón”, contó el abogado y agregó que “el chico ha hecho algunos picos de cierta gravedad –por fiebre- pero está estable –con respirador artificial-. Hicieron una consulta con Campi que es una especialista en torax y aparentemente al pulmón le han pedido colocarle una prótesis porque esta ‘pinchado’, pierde aire y hay que intervenirlo quirúrgicamente nuevamente”.
Como dudan de la procedencia del arma con la que Cruz habría apuntado al agente que le disparó, el letrado aprovechó que “la Procuración General ha hecho un convenio con el laboratorio forense de Junín, pedimos el ADN de las dos armas, la encontrada en el domicilio y el arma del Policía, y que le hagan una extracción de sangre a todo el personal que intervino en el hecho para determinar si el arma fue tomada por el chico baleado o fue puesta por la Policía”.
En cuanto al testimonio ofrecido, se trata del padre del supuesto cómplice, quien el 2 de enero presenció fuera de su casa -38 entre 7 y 9- el primer contacto entre Cruz y el agente que lo baleó. “El policía habla con el hombre y le dice entrégame al ‘Pitinga’, o sea que el objetivo era el dueño de la moto. El chico lo escuchó, se ve que no lo conocía porque estaba a dos metros, arrancó la otro y se fue”, contó.
Insistiendo en la carencia de pruebas por parte de las autoridades, Ortiz Zamora recordó que “hay una presunta llamada anónima al 101 y de ahí avisan que hay una tentativa de robo porque han forzado una puerta con una barreta, pero que yo sepa no está secuestrada ninguna barreta” y además “un anónimo llama, pero no aparece como testigo”.
Por último, el abogado contó que el agente policial fue trasladado a un poblado norteño, pero que previamente declaró y “reconoce que le disparo y le dio en el cuerpo”, pero en defensa propia. No hay fecha estimativa de cuándo podría producirse la formalización, aunque fuentes confiables deslizaron que podría haber novedades en el transcurso de la semana. Cabe destacar que hasta ahora en los legajos iniciados hay cuatro imputados, por un lado el policía, y por el otro el baleado y dos personas más vinculadas a él.