A las 7:40 dos cadetes que patrullan en el centro, específicamente en calle 11 y 20 toman conocimientos de que a un joven a escasas cuadras del lugar, dos personas a bordo de una moto le habían robado un celular previo a agredirlo con elementos contundentes, que se supo después eran una llave de Tubo y un barral de aluminio. Se los logra identificar a través de las cámaras de seguridad, se realiza una persecución y se los logra demorar a metros de comisaría cuarta, donde funciona actualmente la seccional segunda. Allí se resisten a ser demorados y se produce un enfrentamiento con la policía que termina con dos patrulleros rotos. Los involucrados en el hecho recibieron ayuda de amigos del barrio que arrojaron piedras e insultaron a los uniformados.

Los cadetes observan minutos más tarde a estas dos personas en el centro a bordo de la motocicleta indicada, estos avisan al CECOM, quién a través de las cámaras van siguiendo sus movimientos, mientras se les iba indicando a los patrulleros las calles por las cuales se movilizaban.
Es así que comienzan a perseguirlos. La misma termina en calle 35 al 2000 casi esquina 40, donde logran demorarlos. Eran dos personas, un mayor de 21 años y el otro un menor de edad.
En el lugar secuestran una llave de tubo y un barral de aluminio que al parecer era lo que minutos antes el amigo del damnificado había manifestado y una moto Brava 125 cc, más tres balas calibres 22 mm que fueron entregadas por la madre de uno de los involucrados. El menor tenía en su poder un celular que también fue secuestrado, pero por el momento se desconoce si es el que robaron porque el damnificado no realizó la denuncia.
Pero no todo terminó con la detención, sino que las dos personas demoradas –muy alterados de acuerdo al informe policial-, se resistieron a tal procedimiento generando roturas en dos móviles policiales- uno de comisaría segunda y otro de la seccional primera -.
Estos habrían recibido ayuda de amigos del barrio que llegaron rápidamente al lugar insultando a los uniformados y arrojándoles piedras que impactaron algunos en los efectivos y otros en los móviles.