Ante un considerable marco de público, Alana Ducaghinni y Germán Alzogaray deleitaron con sus violines un repertorio de música clásica, anoche en Médano. Propusieron y lograron un viaje fantástico a través de la música.
“En la tierra nada se presta tano para alegrar al melancólico, para entristecer al alegre, para infundir coraje a los que desesperan, para enorgullecer al humilde y debilitar la envidia y el odio, como la música (Martín Lutero)”, reza el programa del evento.
Y no hay palabras más acordes a lo que ocurrió por espacio de casi una hora. Todas las emociones, sensaciones y sentimientos podían aparecer en los diferentes temas musicales. Desde la melancolía, hasta la euforia, pasando por la solemnidad y el enamoramiento… todo surgía ante la melodía que Alana y Germán desgranaban.
Tocaron composiciones de Jacques Ferreot Mazas, Charles Auguste De Beriot, y Karl Phillipp Stamitz, todos de música clásica, pasando por allegros, romances, rondó, moderato y andantino. Todas las obras fueron compuestas especialmente para dúo de violines y eso se percibe en los diálogos que entablan los dos instrumentos.
El dúo integrado por Germán Alzogaray y Alana Ducaghinni se conformó en octubre de 2013 con el propósito de brindar conciertos en eventos culturales públicos o sociales privados. También ofrecen clases de violín y teclados y conciertos didácticos.