El Tribunal conformado por Jimena Cardoso (jueza de Control), Pablo Durigón (juez ad hoc) y Oscar Buteler (juez ad hoc) declaró hoy culpable de la violación sufrida por Carla Figueroa a Marcelo Tomaselli. Las partes deberán ahora reunirse para acordar la pena.

Foto de archivo del debate oral
El hecho juzgado hoy corresponde a la violación que Carla Figueroa denunció en mayo de 2011. Para zafar de una condena por ese delito, el abogado Armando Agüero con la anuencia del defensor particular de la víctima, Raúl Quiroga, pidieron acogerse a la figura legal del avenimiento. Esta posibilidad que la ley otorgaba (fue derogada luego del femicidio de la mujer) permitía que un acusado de violación quedara libre de culpa y cargo si se casaba con la víctima.
Los jueces piquenses, en aquel entonces, se habían negado a esa posibilidad, por lo que Agüero apeló la resolución al Tribunal de Impugnación Penal. Dos de los tres jueces del TIP, Jenssen y Flores accedieron al pedido del abogado y ordenaron la liberación de Tomaselli y su casamiento. A los pocos días, el joven asesinó a su mujer de 15 puñaladas.
Tras el hecho, la Legislatura nacional derogó la figura legal del avenimiento por lo que Tomaselli debía ir a juicio por esa denuncia de violación de 2011. En el año 2012 fue condenado por los jueces Florentino Rubio, Carlos Pellegrino y Fabricio Losi lo condenaron por femicidio a prisión perpetua, la pena máxima que existe en nuestra legislación.
Ahora deberá afrontar una nueva pena, por el delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de arma” en perjuicio de Carla Figueroa. La pena mínima es de 8 años de prisión, pero como ya está condenado a la pena máxima en la práctica no cambiaría la cantidad de años que pasará tras las rejas. Es que la prisión perpetua no permite atenuantes ni salida de prisión bajo ningún concepto.