
El remarcar viejas y actuales problemáticas de la vida social, como lo es la violencia familiar que si bien es un tema típicamente abordado es imprescindible dejar de subestimar las consecuencias irreversibles que sufren sus víctimas y que a su vez, trae aparejado un posible desequilibrio en el desenvolvimiento normal de una persona durante el transcurso de su vida. Por Deborath Correa y M. Emilia Schonheiter.
Cabe destacar que son consideradas situaciones de violencia cualquier forma de abuso, ya sea físico, psicológico o sexual, que se da entre los miembros de una familia. Como en todo abuso, se ejerce poder desde el más fuerte hacia el más débil, con el fin último de producir u obtener un control sobre la relación.
Podemos considerar, que en nuestra sociedad teniendo en cuenta la estructura familiar jerárquica predominante, se puede decir que las mujeres, los niños y los ancianos son muchas veces las principales víctimas de la violencia dentro del entorno familiar.
Sería significativo no solo poder reconocer sus víctimas sino tomar conciencia de que los niños y niñas siendo quizás los más vulnerables no solo padecen tales situaciones, sino que tambiéntrae aparejado una serie de consecuencias a largo plazo. Constituyendo un grave riesgo para el bienestar psicológico de los menores y a lo largo de su escolaridad presentaran problemas de conductas principalmente agresivas. También podría suceder, en otras situaciones, la posible inhibición del niño con sus pares acompañado del miedo imperante.
Por eso, como establece la ley 26.061 de Protección Integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes, “las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la dignidad como sujetos de derechos y de personas en desarrollo; a no ser sometidos a trato violento, discriminatorio, vejatorio, humillante, intimidatorio; a no ser sometidos a ninguna forma de explotación económica, torturas, abusos o negligencias, explotación sexual, secuestros o tráfico para cualquier fin o en cualquier forma o condición cruel o degradante.”
Es imprescindible dejar de omitir que esto constituye un modelo de aprendizaje para sus vidas futuras, considerando que la familia ocupa un lugar central como agente socializador y por ello sería un modelo de ejemplo primordial a seguir. Estas experiencias cobran un significado decisivo a la hora de interrelacionarse en la edad adulta ya que corren el riesgo de ejercer violencia contra sus parejas futuras.
Las relaciones familiares, especialmente los estilos de crianza y la relación entre los padres, influyen sobre la capacidad del niño o niña para la autorregularización de sus conductas y emociones, y sobre el significado que atribuirá a las relaciones interpersonales. Por lo tanto, la ley 26.061 de Protección Integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes sostiene que “las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la vida, a su disfrute, protección y a la obtención de una buena calidad de vida.”
Es así,que existen para garantizar el cumplimiento de nuestros derechos, organismos y personas interesadas en ayudarnos a resurgir y poder continuar con nuestras vidas de manera saludable como seres humanos. Si bien los menores no pueden acceder a la información, se busca la complicidad de toda la sociedad para erradicar la violencia y poder revelarlo antes las autoridades pertinentes. En General Pico se encuentra, la Comisión Municipal de Políticas de Género – Área Mujer (02302- 434019/434225), Dirección de Familia – Secretaria de Desarrollo Social – Área Niñez/Familia (02302- 421510),Comisaría del Menor y Adolescente – Área Comisaria Mujer (02302- 424896/431293), Poder Judicial- Área Legal (02302- 436433) y para todo el país la Línea 144 de atención telefónica, gratuita y funciona las 24 horas.
Por: Deborath Correa y M. Emilia Schonheiter.
Facultad de Ciencias Humanas.
Materia: Seminario de Derechos Humanos.