
En 18 metros cuadrados deben trabajar 9 profesionales de cuatro sectores diferentes: sector de diagnóstico de patologías oncohematológicas y hemostasia, sector de punciones, sector administración y sector de extracciones de muestras. Hasta han tenido que atender pacientes con cáncer en el patio porque no hay un lugar para poder conversar en privado. Además no se cumple con ninguna de las normas de la OMS (Organización Mundial de la Salud) sobre quimioterapia ya que no hay sala ni instrumentos.
Tras numerosas notas enviadas a la Dirección del hospital, en marzo fue atendido el equipo del Servicio de Sangre. Se le plantearon las dificultades edilicias que hay en el lugar y se acordó trabajar sobre el tema con una nueva reunión al día siguiente. Aún no se logró concretar.
La bioquímica especialista en Hematología Fernanda Casal explicó que desde el año ’77 el servicio funciona con la misma estructura legal aunque se ha ido complejizando en especialidades y en tecnología. Es por ello, que sostiene que debería estar separado en dos servicios: Medicina transfusional, y Oncohematología y hemostasia.
“Desde hace tiempo venimos pidiendo la ampliación edilicia del lugar donde trabajamos. Este es un hospital de referencia en la región y tenemos una gran cantidad de pacientes. En nuestro servicio de oncohematología se hacen las consultas hematológicas de las dos clínicas privadas de Pico, recibimos pacientes del sur de Córdoba, del oeste de Buenos, de casi toda La Pampa, del sur de San Luis… y uno le brinda el profesionalismo y la calidez, pero la verdad es que la situación en que estamos trabajando no son las que el paciente se merece”, indicó. Casales.
No hay una sala de quimioterapia, ni de punció, por lo que para esta última práctica tienen las camillas en las salas de espera porque no entran en el lugar. El Dr. Eduardo MArquesoni, médico consultor, agregó que no tienen consultorio para atender a los pacientes y hasta ha tenido que informarles de estudios realizados en el patio.
Incluso explicó que en el hospital se podría realizar el trasplante de médula sin complicaciones, si se contara con la sala y el equipamiento correspondiente. Desde el ministerio de Salud se comprometieron hace tiempo a ampliar el lugar, incluso el plano está aprobado pero aún no tuvo dictamen favorable en Obras Públicas.
El médico consultor Eduardo Marquesoni, jefe del servicio hasta hace cinco años cuando se jubiló, en la práctica está cumpliendo funcione de médico y firmando aunque legalmente no lo podría hacer. “Los bajos sueldos que se ofrecen y los altos alquileres hacen que en cinco años no se consiguiera un reemplazante”, opinó. E indicó que no solo debería ampliarse el edificio sino también nombrar más personal.