El diputado nacional, Daniel Kroneberger (UCR-La Pampa) rechazó el proyecto de Ley de Hidrocarburos propuesta por el FPV, «ya que lo único que hace esta nueva ley es ir en contra del sistema federal, perjudicando gravemente a las provincias en beneficio de las empresas petroleras. Esta ley es un nuevo cepo a los ingresos en las arcas provinciales. No voy a votar nunca una ley que perjudique a mi provincia, y esta ley así lo hace», explicó el legislador.

“El fracaso sistemático en el área energética es de una magnitud tal que difícilmente los argentinos en diferentes geografías y sin importar edades o status sociales reciban agua, luz y gas de manera adecuada. Y lo que profundiza el problema es que ahora vienen a aprobar el hecho de extenderla por 45 años más”, señaló.
“Resulta imposible confiar en la capacidad de este gobierno para generar políticas adecuadas, autónomas y eficientes a partir de diagnósticos certeros, de socios solventes y confiables, de tecnología de avanzada, aunados con las provincias. De qué sirve ser el dueño de nuestros recursos, si no nos permiten administrar los mismos, de qué sirve ser el dueño de los recursos, si dependemos de los caprichos de un gobierno centralista que ningunea a nuestras autonomías provinciales”, explicó en su discurso Daniel Kroneberger.
“En la ley, el gobierno nacional nos decía que había supuestos fondos para infraestructura. Ya quedó demostrado que no es así, que no existes esos supuestos fondos, y nunca llegarán a nuestra provincia. El Gobierno nacional termina administrando a su antojo esas posibles inversiones. Pedíamos una asignación automática de partidas, para no depender de los caprichos de Nación”.
“Preocupa la poca atención que le dan a los daños al medio ambiente, que en producciones extractivas y contaminantes debieran estar particularmente atendidos por un plan sistemático de recuperación y preservación a partir de una utilización estratégica de las regalías. El protagonismo de Chevron y la falta de estrategia concreta no da mucha esperanza al respecto”.
“Hemos perdido la soberanía energética. El oficialismo dice que tenemos que importar energía porque la economía creció y no porque hayan cometido errores en política energética. Esta ley conviene con las empresas privadas cánones irrisorios para el Estado Nacional del 12% con posibilidad de reducirlo al 6%. En igual sentido, le otorga libre disponibilidad del petróleo a las empresas, utiliza un recurso estratégico como un commodity, pero lo más grave es que enajena la explotación del petróleo no convencional por 35 y hasta 60 años”.
Kroneberger sostuvo que “ha quedado claro que el Gobierno Nacional no ha tenido voluntad alguna de recuperar para el país un modelo energético de plena soberanía que nos lleve al autoabastecimiento. Esta ha sido la última oportunidad y prefirieron legislar a favor de las empresas, en detrimento de las autonomías provinciales.