El tribunal conformado por los jueces Fabricio Losi, Florentino Rubio y Carlos Pellegrino absolvieron a un hombre de apellido Méndez que había sido acusado por su hijastra de violación. La fiscala Ivana Hernández no había acusado por falta de pruebas.
Fiscala Ivana Hernández
La fiscala Hernández indicó que no iba a mantener la acusación por el delito de abuso sexual con acceso carnal, agravado por haber sido cometido contra una menor de 18 años de edad, aprovechando la situación de convivencia preexistente con la misma, como delito continuado por existir una carencia de pruebas de cargo, y pidió la absolución.
El fallo fue unánime y según jurisprudencia de la Corte Suprema de la Nación cuando no hay acusación fiscal, no se puede condenar al acusado.
Los testimonios no fueron congruentes con el relato de la chica y las pericias psicológicas concluyeron en la poca credibilidad del testimonio de la joven. El informe de la asistente social de la oficina de Atención a la Víctima concluyó en el mismo sentido.
En el fallo, los jueces afirmaron que al “flaquear el testimonio de la denunciante, al no contar con una pericial psicológica que la avale y al probar el imputado ciertas alegaciones de su parte -fundamentalmente por el comparendo de compañeros de trabajo, vecinos y su propia esposa-, el caso de la fiscalía se vio seriamente afectado, lo que llevó a la titular de la acción penal a pedir, con buen tino, la absolución del acusado al final del juicio”.
Méndez fue asistido legalmente por el defensor oficial Guillermo Costantino.