En este mes de concientización y prevención de cáncer de mama, Clara, Pamela y Norma dieron su testimonio de vida y hoy, después de realizar los tratamientos adecuados, contaron su experiencia. Se puede salir adelante y es posible la curación fueron las dos primeras definiciones que se les escucharon. Coincidieron en que era importante el control, el auto-examinarse, no tener miedo, aferrarse a los afectos y el “querer vivir”.

Aquí los testimonios:
Florencia : Tuve cáncer de mama a los 29 años. En noviembre de este año van a hacer cinco que me enfermé. Creo que lo más importante es prevenir, estar atentos y conocer nuestro cuerpo. En mi casi tuve una displasia por lo cual comencé a controlarme a los 18 años. Me detectaron el cáncer después de realizaron una ecografía. Pase por quimio y rayos. Cuando escuche la palabra cáncer me asuste mucho, pero tuve mucha contención de mi familia y mi esposo. Es una palabra fuerte, pero haberlo diagnosticado a tiempo me permite en estos momentos estar sana.
Pamela : Mi caso es bastante especial. Ocurre cuando concurro mi ginecóloga a un control, porque estaba buscando un segundo embarazo,. Le comenté que sentía un bulto en una de mis mamas y ella me dijo que era lógico porque había dejado de alimentar hacía poco tiempo. Le pedí una mamografía. Cuando me la realizan el médico me dice que estaba bien. Que era una displasia. A los 20 días tuve una secreción de sangre por el pezón. Se analizó pero todo daba bien. El médico me sugiere hacerme una biopsia y allí lo encontraron. Recibo la noticia un martes, me recomiendan irme a Buenos Aires y a los 15 días me operé. Lo increíble es que cuando me informan que tenía que hacerme quimio lloré porque se me iba a caer el pelo. Que ignorante que fui en ese momento, ya que no me importaba la enfermedad sino la caída del pelo. Mi hija en ese momento tenía dos años. Cuando se comenzó a caer fui a una peluquería a pelarme. Llevé a mi hija. Recuerdo que cuando la peluquera terminó me miró y me dijo “mamá estás hermosa”. A partir de ahí lo viví como algo natural. Hoy estoy bien. Terminé mi tratamiento hace un mes. Por decisión propia decidí ir a quimio sola. Iba manejando y volvía de la misma manera. Fue una decisión que tomé y no me arrepiento.
Norma Mangione: Yo venía de haber perdido a mi esposo que fue un dolor muy profundo para nosotros. Mi hijo estaba estudiando en córdoba y había traído de un perro labrador. Un día salió a recibirme. Me puso las dos patas en los pechos y en ese momento sentí algo distinto raro. A las dos semanas fui a la doctora. Después de hacerme los estudios. Me comunicaron que tenía cáncer y que era malo. Yo me atendí siempre en esta provincia. Los médicos siempre me dieron esperanza de vida y a pesar de que estoy tomando medicación hago una vida normal.