
La mayoría de las ciudades que aprecian su pasado y que por lo tanto su población tiene un fuerte apego a su terruño, han tratado de resguardar su patrimonio cultural como legado a sus futuras generaciones, como así también para todas aquellas que sepan valorar en ellas el recorrido histórico de una sociedad. Por Daniel Fornerón, Profesor de Geografía
Si bien para algunos el concepto de patrimonio cultural tiene su carga de subjetividad, ya que afirman que lo que es relevante para una generación quizás no lo sea para otras futuras, creo que esto no es más que una de las tantas falacias que nos han hecho perder parte de nuestro pasado como ciudad, creando ciudadanos de los “no lugares” que se refleja en la idea de muchos jóvenes que ven a General Pico como una ciudad de paso.
El caso del molino Félix es a mi entender muy ilustrativo, ya que teniendo en cuenta que muchos de los jóvenes desconocen la importancia económica que tuvo para nuestra ciudad durante buena parte del siglo pasado, seguramente verán con agrado el faraónico proyecto inmobiliario propuesto por sus nuevos dueños…..Pero acaso alguien podría relatar nuestro pasado sin hacer referencia a dicho molino que fue un estandarte de la pujante ciudad industrial ,que aquella afamada revista –caras y caretas- la denominara la Chicago del sur?.
Otras veces la idea de patrimonio cultural no se debe solo a su importancia económica o sentimental para una población, sino por su belleza arquitectónica, como lo es el caso de aquella vieja casona ubicada en la calle 17 entre 22 y 24 que lamentablemente ha dejado de existir fagocitada seguramente por el monstruo inmobiliario ante la inercia de un estado que es incapaz de resguardar nuestro pasado.
Servirá una simple placa recordatoria enclavada en una bella construcción edilicia, pero totalmente descontextualizada de aquel ambiente que recuerda dicho rótulo, como sucede con muchos lugares históricos del casco céntrico? Durante más de 20 años fui testigo del deterioro de la infraestructura edilicia de dicha bella casona ante la sucesión de diversos emprendimientos comerciales, pero siempre con la esperanza de que en algún momento la situación se revirtiera, y que finalmente alguien haga la labor que le corresponde acorde a su función, ya que la ley provincial de patrimonio cultural n° 2083 crea la comisión provincial de patrimonio cultural, dependiente del ministerio de cultura y educación.
Pero no todo está perdido, ya que aún quedan edificios de gran valor histórico en el casco urbano; por lo que si tan solo estas palabras sirven para revisar la situación de nuestro patrimonio cultural realmente me sentiré realizado…ya que como afirmara aquel viejo historiador escocés –Thomas Carlyle-: el presente es la viviente suma total del pasado.
FORNERÓN DANIEL DNI16958597 PROFESOR DE GEOGRAFIA