Representantes del Movimiento por los Derechos de las Mujeres fueron recibidas el miércoles por diez de los doce concejales de la ciudad y funcionarias de la Dirección de Familia de la Municipalidad, con quienes acordaron conformar una mesa de trabajo para delinear estrategias para abordar la problemática. Las mujeres entregaron un petitorio en el que solicitan la creación de un refugio para las víctimas y sus hijos, y un servicio telefónico de urgencia las 24 horas del día. Entre los meses de en enero y febrero se recibieron en la Unidad Regional II unos 122 casos de violencia contra mujeres, entre denuncias y exposiciones policiales.
Tras hora y media de intercambio en el que se coincidió en el diagnóstico de la situación, se acordaron los primeros pasos a seguir. El próximo miércoles 6 de abril volverá a reunirse la mesa de trabajo en el Concejo Deliberante a partir de las 20 horas. Es un espacio abierto a organizaciones o personas físicas interesadas en la problemática.
Exigir la implementación de la Oficina de Ayuda a la Víctima en la Justicia, la instalación de un refugio para las víctimas, una campaña de información con protocolo de actuación ante casos de violencia, gestiones ante la Cámara de Diputados para incluir en el presupuesto 2011 la creación de espacios de contención, fueron algunos de los puntos que se consensuaron y quedaron en la agenda de trabajo para las próximas reuniones.
La falta de respuesta desde el estado a las víctimas, la extrema vulnerabilidad de las mujeres en situación de violencia, el colapso de los servicios que en la ciudad abordan la problemática, lo contraproducente que resulta instar a denunciar cuando después no existe la contención suficiente para sostenerla, la ausencia de servicios fuera del horario administrativo del estado, la conveniencia de una Comisaría de la Mujer, fueron parte del diagnóstico.
El resto se refirió a las alarmantes cifras: en enero y febrero se recibieron en la Unidad Regional II unos 122 casos de violencia contra mujeres, entre denuncias y exposiciones policiales. A ello se deben sumar las denuncias realizadas en Fiscalía y los incontables hechos de violencia que ni siquiera quedan registrados. Una problemática compleja y gravísima que exige el trabajo en conjunto de la comunidad y el estado.