En el marco del juicio oral y público que se sigue contra Donito Blanco por la muerte de Julio Gualpa y contra Diego Franco por encubrimiento, este último declaró que la víctima era violento e incluso afirmó que se dedicaba a la venta de droga. Respecto a la imputación que pesa sobre él, se defendió indicando que no sabía por qué estaba la moto en el lugar.
Diego Franco
El primero en declarar fue Donito Blanco que explicó que se quedó sin nafta cuando escapaba del lugar del hecho y por eso dejó la moto apoyada en el tapial de su amigo Diego Franco, quien no le abrió la puerta en la mañana de ese 20 de octubre.
Luego, ante el tribunal conformado por los jueces Fabricio Losi, Florentino Rubio y Carlos Pellegrino, declaró Franco. Relató que ese 20 de octubre se levantó junto a su mujer entre las 10,30 y las 11 horas, y cuando salió afuera vio la moto de Donito Blanco apoyada en el tapial.
Se fue a la casa de su madre a preparar el asado, allí se entera sobre la muerte de Gualpa y cuando regresa a la tardecita, observa que la moto sigue en el mismo lugar. Por miedo la guarda en el patio. Al día siguiente, la lleva a la casa de otro amigo, por temor a represalias de “los Gualpa y los Lara”.
Declaró, además, que Donito Blanco había sido su concuñado hasta la separación del acusado de su pareja, Vanesa Urquiza. Y que los problemas con Gualpa venían de larga data, incluso confesó que en la familia todos sabían que la víctima lo había amenazado de muerte.
Según su hipótesis, los problemas entre ambos se originan en que los dos fueron pareja de Vanesa Urquiza y tienen hijos con ella. Relató que cuando Blanco iba a buscar a sus hijos siempre tenía problemas con Gualpa.
Y que el muerto trataba mal a los hijos de Blanco. Agregó que le pegaba a su pareja aunque dijo que nunca se metió en el tema. Afirmó, por otra parte, que Gualpa tenía problemas con “todo el mundo”.
Incluso informó al tribunal que sus allegados golpearon a su mujer embarazada de tal forma que terminó internada en el hospital.
Consultado por uno de los abogados defensores, Franco afirmó que Gualpa se dedicaba a la venta de droga, que nunca se le había conocido trabajo legal alguno y que poseía 3 ó 4 motos y 2 ó 3 autos.
Tras la declaración de Franco, se dio por terminada la audiencia que contó para la ocasión con un fuerte operativo policial dentro de la sala, en las afueras del palacio de Tribunales y en los pasillos del interior.
El representante del Ministerior Público Fiscal es Alejandro Gilardenghi, mientras que Blanco es representado por el defensor oficial Guillermo Costantino y Franco por el abogado particular Oscar Ortiz Zamora.
Teniendo en cuenta que el acusado confesó el crimen, Gilardenghi informó al tribunal que desistirá de algunos de los 41 testigos propuestos por las partes. El juez Fabricio Losi solicitó que se pusiera de acuerdo con los defensores y lo comunicaran a Oficina Judicial, la repartición responsable de organizar los debates.
Mientras la audiencia se realizó en el segundo piso del edificio de Tribunales, con la presencia de las partes, los efectivos policiales y la prensa, en la vereda de calles 22 y 9 se apostaron familiares y amigos de Julio Gualpa, que no provocaron ningún disturbio.
Operativo policial