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Y Buenos Aires se abrió a los estudiantes



Recorrer el Teatro Colón, escuchar sus historias y conocer su exquisita arquitectura, meterse en el Banco Nación y descubrir de la mano de una guía museóloga los vericuetos de su arquitectura, hurgar en cada rincón de la Fragata Sarmiento y visitar la TV Pública, recorrer sus estudios, sus diferentes salas y hasta presenciar un programa en vivo, fueron actividades que alumnos de los colegios Río Atuel y Educadores Pampeanos disfrutaron hoy en su primer día de viaje a Buenos Aires.  

En el escenario del programa 6,7,8
En el escenario del programa 6,7,8

La emoción de conocer nuevos lugares se sumó sin dudas a la alegre camaradería que reinó en los dos quintos años que cursan Comunicación y Medios. Ni que hubiesen sido amigos de toda la vida, rieron, se asombraron, descubrieron y recorrieron juntos los lugares propuestos por las profesoras. 

El primer lugar fue el imponente Teatro Colón a través de una visita coordinada por un guía amable y divertido. Más de mil personas trabajan en ese edificio imponente, con pisos de venecitas colocadas manualmente, con sus mármoles, sus bustos, sus ornamentos, sus molduras, sus alfombras, sus vitrales, sus cúpulas.

El edificio comenzó a construirse en 1888 pero la muerte prematura de sus dos primeros arquitectos, ambos italianos y fallecidos trágicamente a los 44 años, complicó la búsqueda de un profesional que terminara la obra arquitectónica. Recién veinte años después pudo inaugurarse.

Su conservación es impecable y no es para menos. La última restauración comenzó en lel año 2001, aún continúa y trabajaron en ella unas mil trescientas personas. La sala teatral es majestuosa, como el resto del edificio. Su acústica es perfecta y se logró manualmente, con materiales blandos en los niveles bajos y materiales duros en los más altos.

Tiene 7 niveles, una capacidad para 2500 personas sentadas y 300 paradas, un escenario de 35 metros de lado y 48 metros de alto y una cúpula de 527 lamparitas, que compite en belleza con las otras cúpulas, algunas en vitreaux. 

Tras la visita a uno de los mejores teatros del mundo, los alumnos y sus profesoras visitaron en Banco Nación, que retiene entre sus paredes parte de la historia del país. Su arquitectura es clásica pero no menos imponente y se centra también en una gran cúpula. 

Entre 2500 y 3000 trabajadores diariamente cumplen funciones allí en sus 3 subsuelos, una planta baja, 4 entrepisos y 5 pisos más. En los niveles inferiores funcionan los talleres de carpintería, tapicería y mantenimiento. los trabajadores impidieron con su lucha la tercerización de sectores y la privatización del banco que acechó en la década de los ’90.

El resultado, sillones, alfombras y un edificio de 70 años de vida cuidado y protegido. Entre sus curiosidades, se puede decir que tiene 1300 puertas iguales, de caoba, con picaportes que tienen estampado en el bronce, de un lado el escudo de la Nación y del otro el holograma del banco. El Banco Nación es patrimonio nacional, tiene 760 sucursales entre las que se cuenta la de General Pico, inaugurada en 1909.

El tercer lugar visitado fue la fragata Sarmiento. Lamentablemente no había guías que brindaran su conocimiento a la hora en que llegaron, pero recorrer cada parte de ese barco que dio la vuelta al mundo unas 37 veces, entre 1898 y 1939 fue una linda experiencia. Recorrió todos los mares del mundo, viajó más de un millón de millas y atracó durante esos años en 200 puertos.

El último lugar visitado fue la TV Pública, una experiencia muy enriquecedora. Allí trabajan más de 800 personas, tiene 32 metros cuadrados de los cuales 22 mil son cubiertos. Tiene 8 grandes estudios, de los cuales se visitaron cinco. En uno de ellos, el Bahiano estaba haciendo su programa diario «Una tarde cualquiera», y los estudiantes ingresaron a observar la producción el vivo. 

Recorrieron además el taller de carpintería, de utilería, de mecánica, de pintura, observaron las salas de edición de sonido, de imagen y de iluminación, además de otros espacios en que se edita o se realiza el arte digital. Es el canal más grande de Latino Américo y un orgullo para sus trabajadores.

También la historia argentina, con sus momentos negros, fueron reflejados en la TV Pública, hasta 2006 ATC, tristemente recordada, llena de corrupción, mal gusto, estereotipos y todo lo que la televisión basura podría generar. A partir de ese año comenzó la transformación para ser hoy un canal de ficciones de gran calidad, de programas de debate, de humor y demás.

La inversión que realizó el estado fue grandísima, según explicó el guía. No solo se modernizaron cámaras, consolas y demás, hasta se incorporaron bomberos que constantemente recorren el inmenso edificio para cuidarlo. Un dato anecdótico: tienen más de 100 mil lámparas. Tras dos horas de recorrer las instalaciones del canal, los estudiantes terminaron en el museo de la TV, en el que se sistematizó la historia de canal 7 en gigantografías que acompañan viejo equipamiento. 

Por hoy, demasiadas emociones, demasiados descubrimientos, demasiado trajín. Mañana visitarán el Centro Clandestino de Detención de la ESMA para ir al mediodía a Tecnópolis, donde seguramente les esperarán nuevos desafíos para el conocimiento y nuevas anécdotas.

Recorriendo el Teatro Colón
Recorriendo el Teatro Colón

Detalle de una de las cúpulas del Colón
Detalle de una de las cúpulas del Colón