Amaba lo que hacía. Era muy prolijo y meticuloso en su trabajo. Volar y ensañar a otros a hacerlo era su pasión. Cordial y buena persona. El “Vasco” como lo llamaban sus íntimos y amigos dejó su impronta en todos aquellos que volaron y aprendieron con él. Falleció producto de las graves lesiones y quemaduras que sufrió en el accidente aéreo ayer, lunes 15 de septiembre en el aeródromo de General Villegas. Sus restos arribarán a General Pico alrededor de las 22:00 y serán inhumados el día miércoles en el cementerio local en horario a confirmar.
